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EU, Chile y la Unión Europea ya aplican este protocolo; En México las autoridades ya están en la última etapa de su programa de alerta a nivel nacional, para enfrentar potenciales riesgos de fenómenos meteorológicos extremos

México sigue modelo de alerta de Japón vía celular por fenómenos meteorológicos extremos

Alerta en Japón

El sistema Cell Broadcast de difusión de alerta con mensaje vía telefonía móvil ya es una regla que se aplica en varios países del mundo para alertar a la población sobre amenazas de fenómenos naturales y meteorológicos extremos como sismos, huracanes, lluvias intensas, nevadas y tornados, entre otros, y que a partir del cuarto trimestre del año podría activarse en México, siguiendo el modelo que se aplica Japón como pionero de esta materia.

El gobierno nipón no sólo va un paso adelante en las alertas meteorológicas, sino también abrió la ruta para que con base en su modelo otras naciones imiten sus protocolos, pero adecuándolos a sus regiones y fenómenos que los afectan, por lo que su modelo ya ha sido imitado por naciones como Estados Unidos, Chile, los 27 estados miembros de la Unión Europea y México.

Informes de la fundación Centre for Public Impact, fundada por The Boston Consulting Group, resalta que Japón cuenta con la red J-Alert para notificar sismos, tsunamis y lanzamientos de misiles que amenazan sus costas. Este país es pionero mundial al haber integrado la alerta temprana de sismos directamente en los teléfonos celulares en 2007 mediante su sistema J-Alert, programa que le tomó 12 años formalizar e implementar, motivado principalmente por el devastador terremoto de Kobe en 1995 que dejó 6,434 muertos y más de 41,000 heridos.

Sobre la puesta en marcha del Cell Broadcast japonés, la División de Investigación de Desastres Terremoto-Sísmicos de este país, subraya que tras años de desarrollo tecnológico y pruebas iniciadas en 2004 con grupos reducidos, la Agencia Meteorológica nipona lanzó oficialmente el servicio de alerta pública y en telefonía celular en octubre de 2007, estrategia que ha salvado miles de vidas al lanzar mensajes de prevención.

Con base en el sistema japonés, otra nación que siguió el esquema y protocolos de emergencia vía telefonía móvil fue Estados Unidos, que opera desde el 2012 el sistema WEA (Wireless Emergency Alerts) -- Alertas de Emergencias Móviles-- anteriormente conocido como CMAS (Commercial Mobile Alert System) --Sistema de alerta móvil comercia--, con el que se advierte a la población sobre la presencia de tornados, huracanes, nevadas intensas, incendios y emergencias de seguridad.

Chile, que es una nación donde los sismos son una pesadilla, no se queda a tras con esta estrategia, misma que puso en marcha oficialmente en enero de 2014 a través de su Sistema de Alerta de Emergencia (SAE) para teléfonos celulares.

Aunque el desarrollo técnico comenzó a gestarse tras el terremoto de 2010, la norma técnica se estableció en 2012 con el lanzamiento de la base operativa por parte de la Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI, actual Senapred) y la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel).

A esta lista de naciones que han adoptado el sistema japonés se suman el bloque de 27 países miembros de la Unión Europea, por lo que la presidencia de la eurozona ha exigido a sus miembros contar con el programa UE-Alert para emergencias civiles de diversa naturaleza, estrategia que ya se aplica en cada país del bloque desde el 21 de junio de 2022.

MÉXICO Y EL CAMBIO CLIMÁTICO

Siguiendo los pasos de otras naciones que han echado mano de la tecnología para enfrentar los desafíos que depara el cambio climático, México ha puesto manos a la obra y ya está en la última etapa de su programa de alerta vía telefonía móvil a nivel nacional, para enfrentar potenciales riesgos de fenómenos meteorológicos extremos.

El Gobierno Federal revisa y evalúa hipotéticos riesgos ante fenómenos derivados del cambio climático y fenómenos como “El Niño”, por lo que a través de la Gestión Integral de Riesgos (GIR), coordinada por el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) y la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) revisan a detalles los protocolos que se deberán aplicar, según cada región.

Alertas en México

El enfoque de la alerta de emergencia por fenómenos meteorológicos prioriza acciones preventivas, el monitoreo científico y el alertamiento temprano para enfrentar posibles amenazas de huracanes, frentes fríos e inundaciones intensificadas por el cambio climático.

Los mensajes en los teléfonos celulares deberán aparecer como ventanas emergentes, se estima, deberán ir acompañados de una vibración y un tono de aviso distintivo, como sucede con la alerta sísmica que se aplica desde el 19 de septiembre del 2024, independientemente de la compañía telefónica.

De acuerdo con reportes del Gabinete de Seguridad, que participa de manera activa en esta estrategia, las principales líneas de trabajo e instrumentos técnicos para hacer frente a este desafío estarán enmarcados bajo los siguientes mecanismos:

1. Monitoreo Científico

En colaboración con la Secretaría de Marina (Semar) e instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se implementa la colocación de boyas meteorológicas en aguas profundas del Océano Pacífico, con el objetivo de optimizar la precisión en los pronósticos de ciclones tropicales y modelos de rápida intensificación.

Como apoyo a este punto, se contará con infraestructura del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), para operar una amplia red sinóptica de superficie y altura, con radares e imágenes satelitales para vigilar en tiempo real la evolución de tormentas, frentes fríos y masas de aire polar.

Como factor adicional, la Federación incorporará la participación directa de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, para vigilar el cumplimiento de la emisión de alertas máximas por fenómenos naturales directamente a teléfonos celulares, en los que el sistema de alerta deberá difundir avisos masivos en comunidades en potencial riesgo con horas o días de anticipación.

2. Operación en Territorio

Protección Civil federal también deberá establecer puestos de comando específicos en los 32 estados y zonas costeras y vulnerables antes del impacto de alguna tormenta u otro fenómeno meteorológico, lo que unificará el mando y coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales.

En este contexto, comités de Operaciones de Emergencia (COE) deberán activar de inmediato mecanismos de despliegue presencial de equipos de rescate, bomberos, salud y fuerzas armadas para actuar con rapidez.

Asimismo y como parte de los programas de prevención y auxilio, se activarán los protocolos de emergencia de la Federación, como el Plan DN-III-E (del Ejército), el Plan Marina (Semar) y el Plan GN-A (de la Guardia Nacional) para apoyar en la evacuación de las zonas que se puedan encontrar en riesgo, así como la habilitación de refugios temporales y distribución de insumos.

3. Planificación

En este punto se pone en marcha la actualización de los Atlas de Riesgo de las zonas potencialmente vulnerables, por lo que se echará mano de instrumentos dinámicos a nivel estatal y municipal donde se identifiquen asentamientos humanos expuestos a deslaves, inundaciones o inestabilidad de laderas, lo que servirá de base para los planes de contingencia locales.

4. Apoyo Post-Emergencia

Para sacar adelante estos nuevos desafíos, y en el marco de los lineamientos actuales de la Ley Federal de Presupuesto, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum gestiona la creación de fondos locales para asignar partidas directas coordinadas por la Secretaría de Hacienda para la reconstrucción de infraestructura pública en áreas que resulten afectadas.

En este contexto, autoridades de Protección Civil federal anuncian que el 19 de septiembre de 2026, durante el Simulacro Nacional por sismos, se podrían llevar a cabo también pruebas del sistema de alertas en teléfonos celulares para otras regiones, pero en algunos estados las coordinaciones estatales decidirán sobre las alertas que se emitirían sobre algunos fenómenos como huracanes, lluvias, inundaciones e incendios, adaptando esta hipótesis de riesgo según las vulnerabilidades específicas de cada estado, por lo que se estima que más de 80 millones de teléfonos celulares en el país reciban el aviso por alguna alerta de emergencia preventiva.

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