
La presidenta y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó el Desfile Cívico Militar por el 216 Aniversario de la Independencia; durante el evento, declaró que México no será nunca colonia ni protectorado de nadie, ya que es una nación que no se doblega, no se arrodilla y nunca se vende.
Ante miles de personas que se congregaron en la plancha del Zócalo capitalino desde muy temprano, la jefa del ejecutivo federal destacó que la Independencia representa una responsabilidad para todas las generaciones de mexicanos, tanto para honrar a quienes dieron su vida por la patria como para defender la soberanía.
“Hace 216 años, México decidió no arrodillarse ante ningún poder extranjero y ser dueño de su destino. Y esa decisión hoy sigue más viva que nunca”, afirmó.
Sheinbaum sostuvo que la libertad se conquista, la soberanía se defiende y la construcción de una patria justa y digna requiere un esfuerzo permanente.
“El 16 de septiembre, Día de la Independencia, es la memoria viva de México, significa siempre mantener la frente en alto y gritar a los cuatro vientos que México no será nunca colonia ni protectorado de nadie. México no se doblega, no se arrodilla y México nunca se vende”, enfatizó.
La mandataria concluyó su mensaje con un llamado a mantener viva la defensa de la soberanía nacional: “¡Que viva la Independencia! ¡Que viva la soberanía! ¡Que por siempre viva México!”.
Participan más de 15 mil elementos
El secretario de la Defensa Nacional, el general Ricardo Trevilla Trejo, destacó que el desfile permite mostrar la fortaleza de las instituciones armadas y su unión con la sociedad mexicana.
Destacó que todos los participantes son mujeres y hombres quienes en cada paso, en cada cántico, en cada uniforme y al marchar frente a la nación despertarán el orgullo de ser mexicanos dando vida al legado y a los ideales de aquellos próceres que hace más de dos siglos se levantaron en armas.
“La verdadera fortaleza de nuestra nación reside en su gente, en sus Fuerzas Armadas, en el valor, la entrega y el espíritu de humildad que nos distingue como mexicanos”, afirmó.
En su intervención, el secretario de Marina, almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, señaló que la Armada de México tiene entre sus responsabilidades servir y proteger la soberanía, la independencia y la integridad territorial del país.
Tras los discursos, las y los asistentes ovacionaron el inicio del desfile, ni el intenso calor de la mañana ni las largas horas de espera disminuyeron los ánimos de quienes llegaron antes del amanecer, pues todavía no daban las cinco de la mañana y familias completas, niños disfrazados de militares, jóvenes y adultos mayores ya estaban formados para ocupar distintos puntos del recorrido.
Algunos llegaron preparados con bancos, sombrillas y gorras para protegerse del sol; otros permanecieron de pie durante buena parte de la jornada, atentos al paso de los contingentes y con banderas de México en las manos.
Los aplausos y las expresiones de emoción acompañaron el paso de los elementos de las Fuerzas Armadas, mientras los más pequeños seguían con atención los vehículos y las aeronaves que sobrevolaron la zona.
Uno de los momentos que mayor emoción generó entre los asistentes fue la participación de los “Guerreros Águila, 15 paracaidistas que realizaron el salto en caída libre con maniobras acrobáticas, realizado desde un helicóptero MI-17 de la Guardia Nacional; dicho grupo estuvo integrado por 10 hombres y cinco mujeres.
El comandante de la columna del desfile, el general de División de Estado Mayor Enrique Martínez López, informó que desfilaron ante el pueblo de México 15 mil 330 integrantes de las Fuerzas Armadas, 404 elementos del Servicio Militar Nacional, 99 charros y 38 niños.
También participaron 536 vehículos terrestres, 46 motocicletas, 93 aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana, seis de la Guardia Nacional y ocho de la Armada de México, además de 50 drones, 16 embarcaciones, 408 caballos, 142 canes y 26 águilas.
Los contingentes fueron agrupados bajo distintas denominaciones, entre ellas “Justicia y Paz”, “Centinelas de la Nación”, “Crisol de Patriotas”, “Desarrollo Nacional”, “Fraternidad Solidaria” y “Raíces de Honor”.
Ya habían transcurrido más de tres horas del inicio del desfile, los últimos contingentes avanzaban por la plancha del Zócalo capitalino y los asistentes permanecían atentos al recorrido. El calor no logró apagar la celebración ni los aplausos de quienes acudieron a conmemorar una fecha que, para miles de personas, también se convirtió en una jornada de convivencia familiar y orgullo por las tradiciones mexicanas.