Durante la ceremonia conmemorativa por el 216 Aniversario del inicio de la Gesta Heroica de la Independencia, la Presidenta Claudia Sheinbaum, dio un discurso enfocado en las raíces sociales que diferenciaron al movimiento mexicano de otros procesos de emancipación en el continente americano. La mandataria resaltó que, a diferencia de las rebeliones encabezadas por militares criollos en América Latina, el levantamiento de 1810 en México fue una rebelión de las bases populares, campesinas e indígenas.
En su discurso, Sheinbaum Pardo puntualizó que el heroísmo de Miguel Hidalgo y Costilla no se limitó al terreno militar, sino a su visión vanguardista de derechos humanos al decretar la primera abolición de la esclavitud en el continente durante su breve gobierno insurgente en Guadalajara. Destacó, que “es una responsabilidad de todas las generaciones de mexicanas y mexicanos honrar lo que costó vidas, defender la patria, cuidar la soberanía y hacer realidad la justicia social por la que tantas y tantos han entregado su vida”.
Asimismo, la jefa del Estado mexicano dedicó un segmento prioritario de su mensaje a José María Morelos y Pavón, a quien calificó como un estratega militar brillante y el fundador ideológico de las instituciones nacionales. Recordó que, al rechazar títulos nobiliarios y asumir el nombramiento de “Siervo de la Nación”, Morelos plasmó en los Sentimientos de la Nación los principios venerables que aún guían al país: moderar la opulencia y la indigencia, y garantizar que las leyes obliguen a la constancia y al patriotismo.
Recordó los pasajes complejos que siguieron a la consumación de la Independencia, tales como la traición imperial de Agustín de Iturbide y los posteriores intentos de reconquista por parte del Imperio Español. Mencionó que la memoria histórica de titanes como Vicente Guerrero y Guadalupe Victoria demuestra que México nació de una profunda rebeldía contra la injusticia, consolidando una patria justa, libre y constitucionalmente democrática.
“Aunque algunos quisieran lo contrario, México no se explica sin su pueblo noble, valiente y trabajador, tampoco se explica sin su lucha constante por la soberanía y la independencia”, señaló.
“Porque en aquella madrugada del 16 de septiembre de 1810, nació algo que ha acompañado a nuestro pueblo durante más de dos siglos, la convicción de que la libertad se conquista, la soberanía se defiende y la patria justa y digna se construye todos los días. El 16 de septiembre, día de la independencia, es la memoria viva de México. Significa siempre mantener la frente en alto y gritar a los cuatro vientos que México no será nunca colonia ni protectorado de nadie. México no se doblega, no se arrodilla y México nunca se vende. ¡Que viva la independencia! ¡Que viva la soberanía! ¡Viva México!“.