
Acompañada de representantes de siete casas encuestadoras contratadas por el partido, la dirigencia nacional de Morena difundió las encuestas con las que se definieron las 17 coordinaciones estatales de Defensa de la Transformación y rechazó que se haya hecho “encuestas a modo” como deslizaron varios de los que contendieron.
De hecho los del Partido del Trabajo acusaron opacidad en esas encuestas y en protesta se ausentaron de las últimas 10 presentaciones donde se dieron a conocer a las y los coordinadores estatales de Morena.
Enmedio de los reclamos y suspicacias por el algunos resultados, la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel y la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, Citalli Hernández defendieron el mecanismo que se utilizó y explicaron que a todos los aspirante se les mostraron las encuestas espejo realizadas por diversas empresas, que confirmaron los resultados del sondeo de Morena.
Montiel, negó que se hicieran encuestas a modo, y explicó que se trató de un proceso plenamente transparente en el que se hizo respetar la decisión de la mayoría.
“ En Morena no mentimos, no robamos ni traicionamos”, aseguró
En presencia de las encuestadoras que participaron, Morena difundió los sondeos en las 17 entidades y rechazó que se vayan a realizar otras encuestas con el PT, quien reclamó opacidad en esos ejercicios.
Las encuestadoras que realizaron las llamadas encuestas espejo fueron: Buendía y Márquez, Covarrubias y asociados, Mendoza Blanco y Asociados Defoe, De Las Heras Demotecnia, Enkoll y Votia.
Explicaron que los porcentajes obtenidos por cada aspirante no fueron sumados directamente si no que el partido asignó un valor distinto a ocho variables y otorgó los puntos de cada una a quien consiguió el porcentaje más alto.
Cada encuesta podría alcanzar 10 puntos. La opinión positiva representó 2 puntos, honestidad, 1.25, cercanía con la gente, 0.25, conocimiento del estado, 0.25, cumplimiento de su palabra, 0.25, opinión sobre quién es buen candidato, 1, disposición a votar por el perfil, 2 y preferencia como candidato de Morena, PT o PVEM, 3.
RESULTADOS EN LA MIRA
En las entidades con más registros de aspirantes, el partido realizó primero una encuesta telefónica, con el objetivo de medir el conocimiento de los aspirantes y definir quiénes pasarían a la siguiente etapa. Posteriormente se llevaron a cabo visitas a los domicilios.
El mejor ejemplo para la demostración de este ejercicio es el caso de Chihuahua, donde Cruz Pérez Cuéllar terminó con 8.50 puntos, mientras Andrea Chávez obtuvo 1.50.
Aunque parezca una gran diferencia entre los puntajes, la tabla muestra que Chávez obtuvo el punto en dos variables: honestidad y cercanía con la gente.
Pérez Cuéllar, en cambio, consiguió los puntos correspondientes a conocimiento, opinión positiva, buen candidato, disposición a votar y preferencia como candidato de Morena, PT o PVEM.
En opinión positiva, Pérez Cuéllar registró 29.65%, frente a 29.48% de Chávez. La diferencia fue de apenas 0.17 puntos porcentuales, pero el valor de ese rubro era de dos puntos, por lo que el candidato que quedó arriba recibió toda esa puntuación.
Otros resultados que se pusieron en la mira por lo polémico, fue Baja California Sur, donde Manuel Cota obtuvo 9.26 puntos, por 0.50 para Milena Quiroga, y 0.25 para Christian Agundez.
En ese estado, en la pregunta en particular sobre la persona que preferirían como candidato, por Cota se pronunciaron 24.61 por ciento; por Quiroga, 23.50, y por Agundez, 18.8 por ciento.
Lo mismo en Nuevo León donde Clara Luz Flores tuvo 8.625 puntos; Felipe de Jesús Cantú, 1.125 puntos y Waldo Fernández, 0.25 puntos.
Pero en la preferencia para una candidatura, Flores contó con el respaldo del 14.49 por ciento; Cantú el 13.56 por ciento; Fernández el 13.51 por ciento, y Tatiana Clouthier, quien no ganó ningún punto, tuvo la preferencia del 10.39 por ciento que la quería como candidata.
Los resultados dejan claro que la metodología fue la clave principal de esta decisión, pues una diferencia pequeña en el porcentaje podría definir quién se quedaba con el valor completo de un rubro.
Las tablas demuestran que la popularidad del candidato no era lo más importante en esta contienda, pues en cada caso el perfil podía quedarse con el punto de conocimiento pero perder otros rubros con mayor peso, como opinión positiva, intención de voto o preferencia como candidato. Por eso, el porcentaje más alto en una pregunta no significaba por sí mismo obtener la coordinación.
Esta información permite observar qué variables dieron los puntos decisivos en cada entidad y cómo quedaron distribuidos entre los distintos aspirantes.
Las 17 coordinaciones quedaron de la siguiente manera:
Aguascalientes: Nora Ruvalcaba
Baja California: Julieta Ramírez
Baja California Sur: Manuel Cota
Campeche: Pablo Gutiérrez Lazarus
Chihuahua: Cruz Pérez Cuéllar
Colima: Rosa María Bayardo
Guerrero: Beatriz Mojica
Michoacán: Carlos Torres Piña
Nayarit: Jasmine Bugarín
Nuevo León: Clara Luz Flores
Querétaro: Santiago Nieto
Quintana Roo: Eugenio Segura
San Luis Potosí: Elí César Cervantes
Sinaloa: Imelda Castro
Sonora: Lorenia Valles
Tlaxcala: Ana Lilia Rivera
Zacatecas: Verónica Díaz