
Con la llegada de nuevos tratamientos para el manejo de la obesidad y la diabetes mellitus tipo 2 a farmacias de todo el país, se deben extremar precauciones ante riesgos a la salud por la circulación de productos falsificados o de procedencia irregular, así como la automedicación sin supervisión médica.
Claudio Fiorentini, director del Área Médica la farmacéutica Lilly México, resaltó que cuando la disponibilidad de un tratamiento crece, también aumenta el riesgo de que circulen productos falsificados y de que las personas busquen atajos sin supervisión médica, por lo que la prioridad siempre debe ser la seguridad de las personas, a través de canales autorizados, y acompañado de una valoración médica que atienda tanto la salud física como la emocional de cada persona.
En este sentido, se destacó que la farmacéutica cuenta con un nuevo tratamiento oral -orforglipron-, aprobado por la Cofepris, para el manejo de la obesidad o sobrepeso con al menos una comorbilidad asociada al peso, así como para el control glucémico en diabetes tipo 2, por lo que la recomendación es adquirirlo exclusivamente con prescripción médica y en farmacias de cadenas reconocidas.
Además, se llamó a confirmar que el producto cuenta con registro sanitario vigente, ya que los productos sin dicho registro, de procedencia desconocida, pueden contener sustancias no verificadas, dosis incorrectas o contaminantes, y representan un riesgo serio para la salud.
Asimismo, se resaltó que la automedicación y la autoprescripción no son prácticas seguras, y se debe acudir con un profesional de la salud calificado, quien podrá realizar una valoración clínica integral y determinar la opción terapéutica más adecuada para cada persona.
Al respecto, Claudio Fiorentini refirió que la diabetes y la obesidad son dos graves problemas para la población de nuestro país, y por lo cual, tan sólo en el 2024, el IMSS destinó 38 mil 802 millones de pesos para la atención de pacientes que viven con diabetes mellitus, aunado al gasto de las familias, estimado por la Profeco, por la compra de medicamentos e insumos para estos pacientes, entre 24,086 y 46,949 pesos al año.
Subrayó que dichas cifras muestran que el acceso a tratamientos seguros, a través de canales confiables, no es solo una recomendación, sino una necesidad frente a la presión económica que ya enfrentan el sistema de salud y las familias mexicanas.
Aunado a esta problemática en la salud de millones de personas en nuestro país, se encuentra también la salud emocional, ya que entre 30% y 60% de las personas con obesidad presentan alguna condición de salud mental, como: depresión, ansiedad, baja autoestima o alteraciones de la conducta alimentaria.
Refirió que el presupuesto destinado a salud mental representa apenas 1.3% del presupuesto total de salud en México, mientras que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que, de no fortalecerse esta atención, el costo combinado de las enfermedades no transmisibles y los trastornos de salud mental en la región seguirá creciendo de forma significativa en las próximas décadas.
Ante ello, el llamado a en casos de diabetes y requerir el medicamento para controlar los niveles de glucosa en sangre y además, ayudar a la pérdida de peso, se debe acudir con un profesional de la salud para a adecuada prescripción del medicamento, el cual deberá ser adquirido en farmacias bien establecidas y no en la informalidad.