
La dirigencia nacional del PAN advirtió sobre la crisis de seguridad que enfrenta México que incluye la pérdida de territorio cada vez más grande a manos del crimen organizado quien condiciona la vida cotidiana de las familias e impone condiciones sobre comunidades enteras.
El presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, aseveró que la crisis de seguridad ya no puede medirse únicamente en homicidios o enfrentamientos, sino también en la pérdida de control territorial donde el crimen organizado imponer su ley y siembra el terror.
“No podemos acostumbrarnos a que haya territorios donde las familias vivan con miedo, donde trabajar implique pagar derecho de piso o donde desplazarse dependa de la voluntad de un grupo criminal”, expresó.
El dirigente panista señaló que en distintas regiones del país las organizaciones criminales cobran cuotas, controlan actividades económicas, condicionan la movilidad de las personas y generan un entorno en el que la autoridad pierde presencia y capacidad de respuesta.
“Esto ya no se trata solamente de cifras. Estamos hablando de lugares donde el ciudadano sabe perfectamente quién manda y muchas veces no es la autoridad. Eso es lo que tenemos que revertir”, sostuvo.
Romero Herrera afirmó que recuperar México significa recuperar cada comunidad, cada carretera y cada espacio público que hoy está bajo amenaza del crimen organizado.
Recalcó que el problema de seguridad también es institucional y político, particularmente cuando existen señalamientos sobre cooptación, protección o influencia del crimen organizado sobre autoridades.
“Cuando el crimen sustituye funciones del Estado o logra someter a quienes deberían combatirlo, estamos frente a una amenaza directa a nuestra democracia. No puede haber libertad donde gobierna el miedo, ni soberanía donde mandan los criminales”, afirmó.
En e4se sentido, Romero recalcó que su partido impulsará una política de seguridad basada en fortalecimiento institucional, inteligencia, combate financiero a las organizaciones criminales y cero tolerancia a cualquier vínculo entre servidores públicos y grupos delictivos.
“Defender la Patria es recuperar nuestro territorio; defender a las familias es garantizarles seguridad; y defender la Libertad es impedir que el miedo y el crimen decidan cómo viven los mexicanos. Esa es la batalla que México tiene que dar”, estableció