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Especialistas lograron cerrar un orificio en el corazón, desde el nacimiento, que ocasionaba que la sangre del lado izquierdo del corazón se filtrara al lado derecho lo que le ocasionó un infarto cerebrovascular

Hospital del ISSSTE en Acapulco realiza primera cirugía para cerrar orificio del corazón

ISSSTE Acapulco Especialistas del Hospital Regional de Alta Especialidad (HRAE), del ISSSTE en Acapulco, Guerrero, lograron cerrar un orificio en el corazón a derechohabiente de 39 años, quien padecía tal condición desde el nacimiento, lo que ocasionaba que la sangre del lado izquierdo del corazón se filtrara al lado derecho y le provocó un infarto cerebrovascular

Especialistas del Hospital Regional de Alta Especialidad del ISSSTE en Acapulco realizó la primera cirugía para cerrar un orificio en el corazón de un derechohabiente.

El procedimiento de mínima invasión permitirá al paciente no volver a sufrir un infarto cerebrovascular.

Este procedimiento, que se realiza por primera vez en servicios de salud públicos en Guerrero, permitió atender al paciente quien presentaba esta afección desde el nacimiento; el foramen oval permeable, que es una pequeña abertura en el corazón, no cerró por completo, por lo que la sangre del lado izquierdo se filtraba al lado derecho del órgano, y se procedió a cerrar dicha abertura entre las dos aurículas del corazón.

Daniela Leocachín Parra, cardióloga intervencionista del HRAE, quien lideró el procedimiento, explicó que el paciente de 39 años tuvo un infarto cerebrovascular y presentaba pérdida transitoria de la visión y el equilibrio.

Además, debido a su edad y que no contaba con otras enfermedades, después de realizarle un ecocardiograma, se verificó que tenía un foramen oval permeable desde su nacimiento, por lo que necesitaba cerrarse para evitar otro infarto.

“El foramen oval es una comunicación que existe entre el septum que divide la aurícula derecha con la aurícula izquierda. Es una pared que debería estar completamente cerrada, pero en este caso, por nacimiento, no se cerró”, tal condición ocasionaba que por ahí se filtrara la sangre del lado derecho al izquierdo del corazón.

Esa condición ocasionó que el paciente sufriera un infarto, y el procedimiento fue para cerrar esa comunicación que existe entre las aurículas para que no volviera a suceder, explicó.

El equipo conformado por siete especialistas realizaron el procedimiento que no requirió una cirugía a corazón abierto, ya que se utilizó un ultrasonido intracardiaco que ayudó a colocar un dispositivo Amplatzer en la parte que tenía la filtración del flujo sanguíneo.

Señaló que a través de un ultrasonido se vieron imágenes dentro del corazón, y se pudo identificar cómo acomodar el dispositivo, para poder cerrar esa comunicación entre la aurícula derecha y la aurícula izquierda.

“Todo salió bien, se colocó el dispositivo, el paciente se recuperó bastante bien, al día siguiente se hizo un ecocardiograma de control, un ultrasonido de corazón de control, y se vio que el dispositivo estaba bien colocado, que no había ninguna fuga”, afirmó.

Leocachín Parra resaltó que otro de los beneficios es que el paciente tuvo acceso a una cirugía de esa complejidad directamente en la entidad y no tuvo que ser referido a un hospital de la Ciudad de México u otra entidad, lo que demuestra “la capacidad de respuesta, equipamiento y la disponibilidad de especialistas con los que cuenta el HRAE.

Resaltó que la entidad guerrerense está aportando mucho en la innovación de la salud cardiovascular, sobre todo en el ISSSTE, en beneficio de la derechohabiencia, al poder realizar procedimientos mínimamente invasivos que antes no se hacían.

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