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Con un pliego petitorio pendiente de ser entregado en el Monumento a la Revolución, los trabajadores advirtieron que el próximo 30 de octubre podría colapsar la Ciudad de México si no reciben respuestas a sus demandas

Entre banderas y consignas, trabajadores del IMSS exigen diálogo con Gobernación y Presidencia

Entre banderas y consignas, trabajadores del IMSS exigen diálogo con Gobernación y Presidencia

Las banderas blancas y verdes comenzaron a dibujar una marea sobre las calles de la capital. Entre ellas también sobresalían estandartes rojos y negros, levantados por trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que avanzaban con una exigencia en común: ser escuchados por las autoridades y obtener respuestas a las demandas que, aseguran, llevan años presentando.

La marcha no era solamente por un aumento salarial. En cada consigna también aparecía la preocupación por los hospitales, la falta de medicamentos y las condiciones en las que médicos, enfermeras y demás trabajadores deben cumplir con sus jornadas. La protesta buscaba poner en las calles aquello que, de acuerdo con los participantes, no ha encontrado suficiente atención en las oficinas gubernamentales.

Entre banderas y consignas, trabajadores del IMSS exigen diálogo con Gobernación y Presidencia

Con pancartas en alto y al ritmo de sus propias consignas, los manifestantes recorrieron las vialidades hasta llegar al Palacio de Bellas Artes. Ahí los esperaba personal de la Secretaría de Gobernación, que intentó abrir una mesa de diálogo para escuchar sus peticiones.

Sin embargo, la propuesta no convenció a los inconformes. Para ellos, sentarse a conversar con trabajadores de una dependencia no era suficiente si no había una autoridad de alto nivel que pudiera comprometerse a ofrecer soluciones. Su exigencia era clara: querían dialogar con un representante de Gobernación y de la Presidencia, con capacidad para atender el pliego petitorio.

No querían una reunión más que terminara en promesas. Buscaban acuerdos concretos.

La negativa a comenzar el diálogo marcó uno de los momentos de tensión de la jornada. Los trabajadores insistieron en que sus demandas no son nuevas y que, pese a las movilizaciones realizadas anteriormente, todavía enfrentan problemas que consideran urgentes.

La situación cambió nuevamente cuando los manifestantes observaron la presencia de elementos de seguridad, identificados por ellos como granaderos, en las inmediaciones del Zócalo capitalino. Ante este escenario, decidieron modificar su ruta y encaminarse hacia Paseo de la Reforma.

Entre banderas y consignas, trabajadores del IMSS exigen diálogo con Gobernación y Presidencia

El contingente continuó su recorrido mientras las consignas se mezclaban con el ruido de la ciudad. Entre las voces se escuchaba una frase que resumía parte de su inconformidad: “No hay gasas, no hay alcohol, pero sí corrupción”.

Entre banderas y consignas, trabajadores del IMSS exigen diálogo con Gobernación y Presidencia

Entre las historias que dieron rostro a esta problemática se encontraba la del señor Alberto Navarro, quien viaja desde Tepeji del Río, en Morelos, para buscar tramadol, un medicamento que necesita después de sufrir un accidente.

De acuerdo con su testimonio, lleva aproximadamente medio año acudiendo en busca del fármaco, pero en distintas ocasiones le han informado que no está disponible. Así, sus traslados se han repetido sin que hasta ahora encuentre una solución a su necesidad.

Su presencia durante la movilización recordó que detrás de las cifras y las exigencias laborales también hay pacientes que dependen de los servicios públicos de salud. Personas que deben invertir tiempo y dinero en trasladarse, con la esperanza de encontrar los medicamentos que necesitan.

Mientras los trabajadores denunciaban la falta de insumos, la experiencia de Alberto mostraba otra cara del mismo reclamo: la dificultad de conseguir un tratamiento cuando el medicamento no se encuentra disponible.

La marcha también tuvo consecuencias en la actividad cotidiana de la ciudad. En las inmediaciones de Centro Médico se reportaron cierres de establecimientos, entre ellos tiendas Oxxo y restaurantes, ante el paso de los contingentes y las afectaciones provocadas por la movilización.

Entre banderas y consignas, trabajadores del IMSS exigen diálogo con Gobernación y Presidencia

En las calles también se mencionó la participación de contingentes provenientes de Guerrero, Puebla y Oaxaca, así como el acompañamiento de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes se sumaron a la movilización en respaldo a las demandas.

La presencia de estos grupos dio mayor fuerza al mensaje de los inconformes, que insistieron en que la protesta no debía ser vista únicamente como un asunto interno del IMSS, sino como una exigencia relacionada con las condiciones laborales y los servicios públicos.

El siguiente punto en su agenda será el 30 de octubre, fecha en la que advirtieron que la Ciudad de México podría enfrentar afectaciones mayores si las autoridades no responden al pliego petitorio entregado en el Monumento a la Revolución.

Los participantes señalaron que las decisiones sobre las próximas acciones se discutirán en una asamblea, donde representantes y congresistas determinarán cómo continuar la lucha.

La advertencia fue directa: si no hay respuestas, están dispuestos a intensificar sus protestas para que sus demandas sean atendidas.

Una frase que resume el reclamo de quienes exigen mejores condiciones para trabajar, pero también para quienes necesitan atención médica y esperan encontrar en los hospitales los recursos necesarios para recuperar su salud

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