
La falta de comunicación entre las personas sordas y quienes desconocen la Lengua de Señas Mexicana (LSM) continúa siendo una barrera para realizar actividades cotidianas, como acudir al médico, hacer trámites bancarios o solicitar ayuda en una emergencia. Ante esta situación, el proyecto Inclumex busca generar conciencia sobre las necesidades de esta comunidad y promover espacios donde todas las personas puedan comunicarse sin discriminación.
Fanny Mariana Tenopala Maravel, egresada de la Benemérita Escuela Nacional de Maestros y fundadora de esta iniciativa, explicó que el proyecto nació después de vivir una experiencia que le permitió conocer de cerca las dificultades que enfrentan las personas sordas cuando necesitan comunicarse con quienes no conocen su lengua.
La maestra, de 30 años, relató que comenzó a estudiar Lengua de Señas Mexicana hace aproximadamente una década, después de interesarse por aprender otro idioma. Para ello, ingresó a una academia donde recibió clases de maestros sordos, quienes le enseñaron no solamente las señas, sino también aspectos de la cultura y las experiencias de esta comunidad.
Después de concluir sus estudios profesionales y trabajar en dos escuelas primarias, recibió una invitación para incorporarse a la Benemérita Escuela Nacional de Maestros, donde actualmente comparte sus conocimientos con futuros docentes. Su experiencia como intérprete certificada en Lengua de Señas Mexicana le permitió encontrar una forma de acercar esta herramienta de comunicación a más personas.
Sin embargo, el nacimiento de Inclumex estuvo relacionado con un accidente que cambió su manera de entender la inclusión.

Un accidente que mostró las barreras
Durante la pandemia, Fanny continuó preparándose en Lengua de Señas Mexicana y conoció a un maestro sordo, con quien inició una relación. Después de vivir juntos durante dos años, ambos sufrieron un accidente de motocicleta cuando una camioneta los atropelló.
Fanny sufrió hemorragias y fracturas, mientras que su pareja no presentó lesiones de gravedad. Cuando llegaron los servicios de emergencia, policías y otras personas, la mayoría se dirigió a ella para preguntarle qué necesitaba, aunque su pareja también podía comunicarse.
De acuerdo con su testimonio, el problema fue que las personas presentes no tomaron en cuenta los intentos de comunicación de su pareja por el hecho de ser sordo.
La situación continuó durante la atención médica y los procedimientos ante el Ministerio Público, donde observó las dificultades que pueden enfrentar las personas sordas cuando necesitan recibir información o explicar lo que les sucede.
Esta experiencia la llevó a considerar que era necesario hacer algo para reducir esas barreras. Así surgió la idea de impulsar un proyecto enfocado en visibilizar a la comunidad sorda y acercar la Lengua de Señas Mexicana a distintos sectores de la sociedad.
Para Fanny, la inclusión no consiste solamente en abrir espacios para determinados grupos, sino también en reconocer a las personas con discapacidad y garantizar que puedan ejercer sus derechos en condiciones de igualdad.
Una discapacidad que muchas veces pasa desapercibida
La fundadora de Inclumex señaló que las personas sordas pueden enfrentar dificultades porque su discapacidad no siempre es visible. A diferencia de otras condiciones que pueden identificarse mediante una silla de ruedas o un bastón, una persona sorda puede pasar desapercibida para quienes no conocen sus necesidades de comunicación.
Esto puede provocar malentendidos en espacios públicos, establecimientos comerciales o instituciones de seguridad. En ocasiones, cuando una persona no responde a una llamada verbal, se interpreta que está ignorando a los demás, sin considerar que posiblemente no puede escuchar.
Por esta razón, Fanny considera importante que los servidores públicos, especialmente policías y personal de atención ciudadana, conozcan algunas medidas básicas para comunicarse con personas sordas. Entre ellas se encuentra colocarse frente a ellas para facilitar el contacto visual y evitar situaciones que puedan generar confusión.
También explicó que la Lengua de Señas Mexicana no consiste únicamente en representar con las manos las palabras del español. Cuenta con una estructura gramatical propia, por lo que su organización y sus expresiones son diferentes.
Esta característica es importante al momento de realizar trámites o recibir atención médica. Una persona sorda puede comprender una seña y reconocer su significado, pero tener dificultades para entender un mensaje escrito en español, ya que este puede no ser su primera lengua.

Cursos, talleres y asesorías para empresas
Inclumex trabaja mediante diferentes servicios, entre ellos cursos de Lengua de Señas Mexicana, talleres de sensibilización, conferencias y consultorías dirigidas a instituciones educativas y empresas.
Las actividades buscan que los participantes conozcan las características de la comunidad sorda, aprendan señas básicas y comprendan cómo pueden mejorar su trato hacia las personas que utilizan esta lengua.
En las escuelas, por ejemplo, las charlas permiten que docentes y estudiantes identifiquen las necesidades que podrían presentarse si tienen compañeros sordos o si deben atender a madres y padres de familia que se comunican mediante señas.
En el sector empresarial, las asesorías están dirigidas a organizaciones que desean incorporar a personas sordas en sus equipos de trabajo. Fanny mencionó que algunas cadenas comerciales han comenzado a integrar a trabajadores de esta comunidad, aunque consideró que todavía falta mejorar la convivencia y la comunicación entre los empleados.
La intención es que la inclusión no se limite a contratar personas sordas, sino que existan condiciones para que puedan desempeñar sus funciones, relacionarse con sus compañeros y participar en las actividades laborales.
El proyecto también cuenta con clases autogestivas para quienes no pueden asistir presencialmente. A través de una plataforma, los estudiantes pueden revisar contenidos teóricos, realizar actividades prácticas y recibir retroalimentación por medio de WhatsApp y del propio sistema.
La atención médica, uno de los principales retos
Entre las experiencias que han marcado el trabajo de Inclumex se encuentran los problemas de comunicación durante las consultas médicas.
Fanny relató que su colaboradora Mariana, quien es una persona sorda, participó en un ejercicio realizado en el ámbito universitario para mostrar cómo puede cambiar la atención cuando el personal médico desconoce la Lengua de Señas Mexicana.
Según su testimonio, durante la actividad una doctora recurrió a gestos y otros recursos para intentar comunicarse con la paciente, mientras que otro médico manifestó rápidamente que no podía ayudarla.
Para la fundadora, este tipo de situaciones demuestra la importancia de que los profesionales busquen alternativas de comunicación y no abandonen la atención únicamente porque existe una barrera lingüística.
Además, Inclumex brinda apoyo gratuito en algunas interpretaciones a personas sordas que necesitan realizar trámites bancarios, recibir atención médica o resolver otras necesidades. En ocasiones, estas asesorías se realizan mediante videollamadas, lo que permite ofrecer ayuda sin importar dónde se encuentre la persona.

Una inclusión que necesita continuidad
Fanny consideró que todavía existe mucho trabajo por hacer para garantizar una atención adecuada a la comunidad sorda. Aunque reconoció los avances en el reconocimiento de la Lengua de Señas Mexicana y su incorporación al Plan de Estudios 2022, señaló que es necesario fortalecer su enseñanza y dar continuidad a los proyectos de inclusión.
También destacó la importancia de formar más intérpretes profesionales y de procurar que las instituciones públicas cuenten con personal capacitado para atender a quienes utilizan esta lengua.
La maestra invitó a la ciudadanía a acercarse al aprendizaje de la Lengua de Señas Mexicana, incluso desde el conocimiento del abecedario y los recursos gratuitos disponibles en internet.
Las personas interesadas en los cursos, talleres y asesorías de Inclumex pueden consultar su página oficial, www.inclumex.com, así como sus redes sociales, donde se comparte información sobre sus actividades.
Finalmente, Fanny explicó que para ella la frase “comunicar es conectar” significa ir más allá de intercambiar palabras. Se trata de comprender las necesidades, las experiencias y la forma de expresarse de los demás.
Desde esta perspectiva, aprender Lengua de Señas Mexicana representa un primer paso para construir una sociedad más empática, donde las personas sordas puedan realizar sus actividades cotidianas, recibir atención y participar plenamente sin que la falta de comunicación se convierta en un obstáculo.