
“Los cambios a la Modalidad 40 del Seguro Social, le vinieron a dar en la torre a mis planes de pensión: hace dos semanas renuncié a mi trabajo, iba a empezar los trámites para comenzar a pagar por mi cuenta.... ¡para que ahora salgan con esto! Con sus dichosos cambios”, comparte con Crónica, Refugio.
Refugio, de 59 años, madre soltera de dos jóvenes, relata que hace tres semanas renunció a su trabajo –en una fábrica en el municipio de Tlalnepantla-, en donde tenía una antigüedad de 20 años, porque sus hijos la convencieron de que “si pagaba yo el Seguro Social por mi cuenta, ellos me ayudarían a pagar un poquito más y tener una pensión un poquito más alta para mi retiro... Ahora no sé qué voy a hacer”.
Confiesa que no le gusta ver las noticias, “pero ahora me tuve que pegar a la televisión para tratar de entender qué estaba pasando, sólo he entendido que ya no voy a poder hacer lo que habíamos pensado, sé que me quedé sin trabajo, porque eso de la Modalidad 40 ¿es un derecho no?, y ¿por qué decidieron quitar eso de que uno podía pagar un poquito más?
SI DESCUBRIERON UN FRAUDE, QUE LOS FRIEGUEN A ELLOS
“Si como dice la Presidenta, que descubrieron fraudes, pues si los descubrieron saben quiénes son, ¡cuántos son, dónde están, que frieguen a esos, pero ¡que no fastidien al que menos tiene!”, reclama visiblemente molesta, y plantea “¿porque siempre al jodido, al que menos gana, al que menos tiene es a los que nos tienen que llevar entre las patas?, pues no que primero los pobres, pues no se ve que sea así, la verdad”.
Debido a que Refugio tuvo complicaciones de salud (vive con diabetes e hipertensión), se retrasó en el inicio de los trámites, por la misma razón avisó a su ex jefe que “en cuanto me fuera posible iría por mi dinero y a firmar los papeles necesarios”.
“Estoy muy enojada por los dichosos cambios (a la Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio del IMSS) y restricciones anunciados la semana pasada a la Modalidad 40, renuncié a mi trabajo, -reitera-, me quedé sin antigüedad y ahora sin la posibilidad de comenzar a pagar por mi cuenta”.
Explica que sus mellizos de 17 años, trabajan. Ella en una papelería, y él ayudante en una óptica, pero por la edad no les pagan el sueldo mínimo, sino un poco menos, “trabajan sus ocho horas, pero no tienen prestaciones”, sin embargo, con muchos esfuerzos, añade, es de ahí de dónde iba a salir el dinero para hacer las aportaciones a la Modalidad 40.
MEJOR QUE SE REGRESEN A ESTUDIAR Y QUE LES REGALEN SU DINERITO
Para Refugio y sus hijos el panorama es incierto: con un padre que nunca ha visto por el bienestar de sus hijos, que los abandonó porque ella tenía 42 cuando quedó embarazada y él le dijo que ya estaba vieja para tener hijos, ella sola se las ha arreglado para sacarlos adelante. Los gastos siguen y tiene que pagar renta, servicios, alimentación, las mensualidades de una litera que compró a pagos chiquitos, y ahora con la incertidumbre adicional de que, sin trabajo, tendrán que vivir de lo que sus hijos puedan aportar a la casa.
“Lo hemos estado platicando mis hijos y yo. Pues ahora que al gobierno le gusta andar regalando dinero, que mis muchachos se metan de nuevo a la escuela, aunque sea al Conalep para que a ellos también les regalen su dinerito, aunque va a tener que ser hasta el próximo año”.
Mientras, dice, va a volver a la fábrica, a ver si la pueden reinstalar en su antiguo empleo, “no sé si se vaya a poder, no me han dado mi finiquito, pero pues ya ve que nunca le dan a uno lo que le corresponde, no sé cuánto me iban a dar. Dejé de trabajar dos semanas, segurito que ya contrataron a mi reemplazo”.
Si no se puede, contempla, ponerme a vender aunque sea quesadillas mientras encuentro un trabajo fijo, si es que lo logro, por eso de la edad.
PUES YO TAMBIÉN VOY A ESTIRAR LA MANO
De tez morena, oriunda de Acapulco, Guerrero, Refugio dice que “ya se siente chilanga como el que más”, porque llegó a la capital –como dice ella-, al entonces Distrito Federal, a los 20 años -hace casi 40-“.
Acostumbrada siempre a ganarse el pan que se lleva a la boca con el fruto de su esfuerzo, advierte que ella también se va a sumar a todas esas mujeres que ya están recibiendo su pensión sólo por tener 60 años.
“Ya metí mis papeles, cumplo los 60 en diciembre, y pues, ahora que andan regalando dinero, `pus´, yo también le entro y voy a estirar la mano. No había querido hacerlo, porque siempre he pensado que siempre hay alguien más jodido que uno y que lo necesita más.
Pero, ahora yo también lo necesito, y si nada más porque una llega a los 60, aunque esté fuerte y con ganas de seguir trabajando te regalan dinero, pues hay que agarrarlo ¿no?, mientras que los que hicieron fraudes se quedan con sus super pensiones de 80 mil pesos, bueno, fue lo que vi en internet".