
La violencia contra las mujeres no siempre deja marcas físicas. Puede manifestarse mediante conductas psicológicas que se normalizan o permanecen en silencio, una problemática que legisladoras federales y la autora María Elena Esparza Guevara llamaron a visibilizar durante la presentación del libro “Feminicidio emocional: el drama de las mujeres muertas en vida”, en la Cámara de Diputados.
Durante el encuentro, la autora explicó que la obra busca ayudar a identificar las señales de alerta y los efectos de la violencia psicológica de género, así como ofrecer herramientas para reconocerla y combatirla.
Esparza Guevara advirtió que este tipo de violencia puede afectar profundamente la vida de las víctimas, aunque no existan lesiones físicas visibles.
“El mensaje clave que deja a las mujeres este libro, ya disponible en todas las librerías, es que no están exagerando, lo que sufren es real y sólo hacía falta nombrarlo”, expresó.
La escritora explicó que el material surgió como una tesis doctoral para la Universidad Panamericana y posteriormente se convirtió en una publicación dirigida tanto a mujeres como a hombres, con el propósito de contribuir a la identificación de conductas violentas que suelen normalizarse en las relaciones.
La presentación contó con la participación de las diputadas de Morena Gabriela Jiménez Godoy, vicecoordinadora de Vinculación Parlamentaria, y Damaris Silva Santiago, así como de la legisladora Sonia Rincón Chanona y de Patricia González Tirado, vicepresidenta de la Cámara Británica y lideresa de G100 en México.
Durante el encuentro, las intervenciones dieron paso a un espacio de diálogo en el que asistentes compartieron experiencias de violencia psicológica que habían vivido o presenciado.
En su intervención, Gabriela Jiménez sostuvo que la atención de las violencias contra las mujeres requiere fortalecer las herramientas legales y presupuestarias, además de impulsar cambios en la educación, los hogares y las conductas que reproducen desigualdades.
La legisladora reconoció las acciones emprendidas por el Gobierno federal para prevenir y atender la violencia contra las mujeres, pero señaló que corresponde al Poder Legislativo respaldarlas mediante instrumentos que contribuyan a garantizar el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.
Jiménez también advirtió que, pese a los avances en representación política y paridad, persisten resistencias para alcanzar la igualdad sustantiva.
La diputada Damaris Silva Santiago habló de su propia experiencia y reconoció las dificultades que pueden enfrentar las mujeres para salir de relaciones marcadas por este tipo de violencia.
“He sido víctima, he sido parte también del feminicidio emocional y nos quedamos por muchas razones”, expresó.
Por su parte, Sonia Rincón Chanona, quien se identificó como maestra, señaló que las consecuencias de la violencia también alcanzan a los niños que viven en hogares donde sus madres atraviesan estas situaciones.
“No basta con que las mujeres estén vivas, merecen vivir en paz, con dignidad, con libertad y sobre todo sin miedo”, afirmó.
La presentación se realizó como parte de las actividades previas al 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, y al inicio de los 16 días de activismo contra la violencia de género.