El Gobierno de México prevé poner en funcionamiento un sistema de alertamiento telefónico durante noviembre, con el propósito de advertir sobre posibles emergencias a las personas que viven en comunidades apartadas y que podrían no recibir oportunamente los avisos meteorológicos.
El anuncio fue realizado por la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina, al responder preguntas sobre las afectaciones que dejó la tormenta Rachel en Ensenada, Baja California, donde se reportaron 10 personas fallecidas durante las lluvias registradas los días 10 y 11 de octubre.
La mandataria explicó que, aunque hubo alertamientos sobre las condiciones meteorológicas en distintas zonas del Pacífico, algunas poblaciones aisladas pueden tener dificultades para recibir la información. Por ello, señaló que se trabaja en una alternativa que permita enviar avisos directamente a los teléfonos de las personas que se encuentren en lugares de riesgo.
El sistema busca complementar los mecanismos de comunicación que utilizan las autoridades de Protección Civil y los organismos encargados de vigilar los fenómenos meteorológicos. La intención es que los avisos lleguen a habitantes de comunidades donde la distancia, el acceso limitado a medios de comunicación o las condiciones geográficas dificulten la difusión de las alertas.
El anuncio se produjo después de que periodistas preguntaran por las medidas preventivas que se tomaron antes de las lluvias en Ensenada. Durante la conferencia también se planteó la necesidad de revisar las responsabilidades de las autoridades municipales, estatales y federales en materia de prevención, alertamiento y atención de emergencias.
Sheinbaum señaló que hubo avisos meteorológicos y refugios en la zona afectada, pero reconoció la importancia de mejorar la comunicación con las comunidades que pueden quedar fuera del alcance de los canales habituales.
La tormenta Rachel provocó lluvias intensas, inundaciones y daños en viviendas e infraestructura de Baja California. Después de la emergencia, las autoridades comenzaron a evaluar las afectaciones y a brindar apoyo a las familias damnificadas.
Además de la atención posterior a los desastres, los sistemas de alertamiento permiten que la población tenga más tiempo para buscar refugio, trasladarse a zonas seguras o seguir las indicaciones de las autoridades cuando existe riesgo de inundaciones, deslaves o crecidas de ríos y arroyos.
Sin embargo, la utilidad de estos mecanismos depende de que los mensajes lleguen de manera oportuna, sean claros y estén acompañados de instrucciones para actuar ante una emergencia. También es importante que las autoridades mantengan actualizada la información sobre las zonas vulnerables y coordinen los avisos con los servicios de Protección Civil.
El proyecto forma parte de las medidas planteadas para mejorar la prevención ante fenómenos meteorológicos y atender las dificultades de comunicación que enfrentan algunas comunidades.
Con este mecanismo, el gobierno busca fortalecer la capacidad de respuesta ante futuras emergencias y reducir el riesgo de que las personas permanezcan sin información cuando las condiciones del clima puedan poner en peligro su vida o su patrimonio.