
El precio del diésel en Estados Unidos alcanzó este martes los 5.04 dólares por galón (3.85 litros), el nivel más alto desde diciembre de 2022, tras declarar el presidente Donald Trump la guerra a Irán, convencido por su aliado, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
El aumento representa un salto del 34% respecto al precio registrado antes del comienzo del conflicto bélico, el 28 de febrero, y es también la mayor subida en más de tres años, según alertó la Asociación Americana del Automóvil (AAA).
El precio de la gasolina sin plomo también ha seguido en aumento, y este martes alcanzó los 3.79 dólares por galón frente a los 3.54 dólares del 10 de marzo y los 2.94 dólares del 1 de marzo, un día después del inicio de la guerra.
La subida refleja la presión sobre los mercados de crudo causada por la interrupción del tráfico a través del estrecho de Ormuz, por la guerra contra Irán y por donde transita el 20% del suministro mundial de petróleo.
“El diésel es fundamental”
Según Andy Lipow, de la consultora Lipow Oil Associates, las compañías de transporte terrestre y ferroviario están aumentando los recargos por combustible para compensar el alza de costos.
“El combustible diésel es fundamental para la economía estadounidense, ya que alimenta camiones, trenes y barcos que transportan bienes. Hay motivos para estar preocupados con estos precios”, dijo Lipow en declaraciones a la cadena CNBC.
Entretanto, el petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) retomó su ascenso este martes, hasta superar los 94 dólares el barril, mientras Trump fracsaa en su intento de organizar una coalición de países para escoltar a los petroleros que atraviesan el enclave.
Los analistas coinciden en que los precios del combustible seguirán subiendo hasta que se normalice el suministro, y el propio secretario de energía estadounidense, Chris Wright, señaló el domingo que es de esperar una reducción en el precio de la gasolina hasta situarse por debajo de los tres dólares por galón “para el verano”.
“Los estadounidenses lo notarán durante algunas semanas más (el precio alto de la gasolina)”, admitió Wright a la cadena NBC, donde señaló que “hay una buena posibilidad” de que haya un alivio en el precio de la gasolina en cuanto se elimine “el mayor riesgo para el suministro energético mundial”.
De acuerdo con el secretario de Energía, cuando finalice la guerra “habrá un mundo con mayor abundancia de energía, energía más asequible y menos riesgos para los soldados y el comercio estadounidenses en Oriente Medio”.
La peor noticia en año electoral
La subida del combustible en Estados Unidos llega en el pror momento para las aspiración de Trump de mantener el control republicano de las dos cámaras del Congreso en las elecciones de medio término de noviembre.
Las encuestas más recientes recojen una ligera ventaja de los demócratas a nivel nacional, que podría agrandarse si la inflación golpea el bolsillo de los consumidores.