
La primera quincena de marzo llegó con un aumento en los precios que volvió a sentirse en los bolsillos de las familias mexicanas. La inflación se ubicó en 4.63%, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en un periodo en el que el consumo suele aumentar por las celebraciones de Semana Santa.
Ante el encarecimiento de productos y alimentos, muchos consumidores han optado por acudir a mercados locales y tianguis, donde buscan mantener su costo de vida sin dejar de lado las tradiciones de esta temporada religiosa.
En este contexto, el aumento de precios impacta especialmente en alimentos y productos de temporada, que forman parte de las celebraciones de Semana Santa, una de las conmemoraciones religiosas más importantes del país, considerado el segundo país con mayor población católica en el mundo.
Así, entre la inflación y las tradiciones, las familias mexicanas ajustan sus gastos para mantener una de las celebraciones más arraigadas en la vida cultural y religiosa del país.