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La Administración estadounidense considera que el acuerdo permitirá atraer inversión y conocimientos técnicos para recuperar la industria petrolera venezolana

EU defiende su alianza con Alejandro Betancourt para ampliar la producción petrolera en Venezuela

Venezuela, Estados Unidos

El Gobierno de Estados Unidos defendió su colaboración con el empresario venezolano Alejandro Betancourt en un acuerdo destinado a ampliar la producción de petróleo en Venezuela y que otorgaría a Washington acceso preferente a parte del crudo extraído en 17 importantes campos del país.

Según funcionarios estadounidenses citados por Axios, North American Blue Energy Partners (NABEP), compañía encabezada por Betancourt, participará en el desarrollo de esos yacimientos dentro de un esquema en el que la Oficina de Capital Estratégico del Pentágono tendrá una participación del 35 %.

Estados Unidos dispondrá además del derecho a adquirir a precio de costo el 20 % de la producción, después de que la empresa pague los impuestos correspondientes a Venezuela, de acuerdo con la misma información.

Un funcionario estadounidense aseguró en una conversación con periodistas que Betancourt es un empresario con experiencia comprobada en el sector petrolero venezolano y afirmó que fue sometido a un proceso de revisión por parte de la Administración de Donald Trump.

El funcionario reconoció, no obstante, que la decisión de trabajar con el empresario responde también a consideraciones de carácter pragmático y geopolítico.

“Hay una realidad aquí, y es que no solo aquí, sino también en otras partes del mundo, a veces hay que lidiar con las dinámicas existentes para poder llegar adonde uno quiere llegar”, afirmó.

“Voy a ser directo: tomamos decisiones como esta en todo el mundo”, agregó.

El funcionario sostuvo que la geopolítica no suele ofrecer una elección entre escenarios ideales, sino que obliga a los gobiernos a trabajar con las condiciones y los actores disponibles.

“La geopolítica a menudo no consiste en elegir entre lo ideal y lo imperfecto. Muchas veces se trata de buscar el mejor resultado posible y trabajar con los factores que existen”, señaló.

La Administración estadounidense considera que el acuerdo permitirá atraer inversión y conocimientos técnicos para recuperar la industria petrolera venezolana, afectada durante años por la falta de inversión, problemas de gestión y una fuerte caída de la producción.

Washington también enmarca la iniciativa en su competencia estratégica con Rusia y China por la influencia económica y energética en América Latina.

“¿Queremos que empresas rusas y chinas controlen la riqueza de un país de nuestro hemisferio, o queremos que Estados Unidos, en asociación con el pueblo venezolano, tenga influencia sobre esos recursos para que beneficien al pueblo venezolano?”, planteó el funcionario.

El Gobierno de Trump sostiene además que la recuperación económica de Venezuela es necesaria para favorecer una transición democrática y evitar que un eventual gobierno surgido de elecciones reciba un país en una situación crítica.

“Lo último que queremos ver es que un nuevo gobierno elegido democráticamente herede un país en crisis”, afirmó el funcionario, al considerar que una situación de ese tipo podría debilitar el proceso de democratización.

La Administración estadounidense también ha defendido la elección de Betancourt pese a las controversias que han rodeado su trayectoria empresarial.

“No estoy proponiendo a nadie para la santidad. Lo que estoy diciendo es que esta es una persona que, en el pasado, ha sido útil para el Gobierno de Estados Unidos”, declaró el funcionario.

Añadió que “no enfrenta ningún cargo en Estados Unidos por violación de nuestras leyes”.

Betancourt, de 46 años, ganó notoriedad en Venezuela como uno de los principales responsables de Derwick Associates, empresa que obtuvo lucrativos contratos para la construcción de plantas eléctricas entre 2008 y 2011.

Su trayectoria ha estado rodeada de acusaciones y pesquisas judiciales, aunque no ha sido condenado por los hechos que se le han atribuido.

En 2018 fue mencionado como conspirador no acusado en un proceso federal de Estados Unidos relacionado con una presunta trama internacional de lavado de dinero por 1.200 millones de dólares, vinculada con operaciones cambiarias y con la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).

Betancourt nunca fue acusado formalmente en ese caso y sus abogados sostuvieron que desconocía las operaciones investigadas.

El empresario también ha sido objeto de actuaciones judiciales en Europa. Autoridades suizas reactivaron una investigación que llevó a un registro de una propiedad suya en España y a restricciones sobre sus desplazamientos desde el Reino Unido.

Posteriormente, las autoridades suizas reconocieron que la investigación se encontraba en una fase inicial y que no disponían de elementos suficientes para avanzar, lo que permitió a Betancourt recuperar su documentación de viaje.

The Washington Post informó recientemente de que funcionarios estadounidenses habían intervenido ante las autoridades suizas en relación con la situación judicial del empresario mientras Washington negociaba el acuerdo petrolero. Fuentes oficiales estadounidenses han cuestionado algunos aspectos de esa información.

Betancourt, sus abogados y sus portavoces han negado reiteradamente haber cometido irregularidades.

“Ningún fiscal de ninguna jurisdicción ha presentado cargos contra Derwick Associates ni contra sus directivos”, señala un documento de defensa elaborado por representantes del empresario.

“Ningún tribunal en ninguna parte ha determinado que la empresa pagara un soborno, amañara una licitación o inflara el precio de un contrato”, agrega el texto.

El acuerdo coincide con los planes de Chevron de anunciar una importante ampliación de sus operaciones en Venezuela, según Axios, en un momento en que Washington busca reforzar la participación de empresas occidentales en el sector energético venezolano.

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