
Puerto Vallarta vuelve a colocarse en el radar internacional del turismo. El destino de Jalisco obtuvo el segundo lugar entre las mejores ciudades pequeñas del mundo en los Readers’ Choice Awards 2026 de Condé Nast Traveler, reconocimiento que repite por segundo año consecutivo y que refleja la valoración de 798 mil 867 lectores de la publicación.
En esta categoría, Puerto Vallarta quedó detrás de Victoria, Canadá, y por delante de Florencia, Italia; San Miguel de Allende, México, y Lucerna, Suiza. El resultado consolida la presencia del destino mexicano entre las opciones internacionales para quienes buscan algo más que unas vacaciones de playa.
Aunque el mar y sus atardeceres son parte esencial de su atractivo, la experiencia de Puerto Vallarta también se construye con sus calles tradicionales, gastronomía, oferta artística, vida nocturna y cercanía con espacios naturales.

¿Qué hace especial a Puerto Vallarta?
Uno de los rasgos que distinguen al destino es la combinación de una ciudad turística con una identidad mexicana reconocible. Su Centro Histórico, sus calles empedradas y la arquitectura tradicional permiten recorrer una faceta diferente a la de los hoteles y las playas.
La Zona Romántica es otro de sus puntos más conocidos, tanto por su ambiente como por sus restaurantes, galerías y vida nocturna. También destaca por su relevancia para la comunidad LGBTQ+, que encuentra espacios de convivencia y una oferta turística diversa.
La gastronomía ocupa un lugar importante en la experiencia. A las propuestas de cocina local se suman restaurantes y experiencias culinarias que aprovechan los productos de la región y el entorno de la bahía. La cultura mexicana también está presente mediante tradiciones como el mariachi y el tequila, símbolos que contribuyen a la identidad que el destino proyecta ante los visitantes.

Playas, naturaleza y recorridos por la bahía: una probadita de su riqueza
La ubicación de Puerto Vallarta, donde la Sierra Madre Occidental se encuentra con el océano Pacífico, permite combinar actividades urbanas con experiencias al aire libre.
Además de disfrutar de la Bahía de Banderas, los viajeros pueden explorar alternativas de paseo por mar hacia localidades como Yelapa, donde la naturaleza forma parte central de la visita. Los paisajes montañosos y los atardeceres completan una oferta que no se limita a pasar el día junto al agua.
Esta diversidad permite que el destino resulte atractivo para diferentes perfiles: desde quienes buscan descanso y gastronomía hasta quienes prefieren aventura, recorridos culturales o actividades en contacto con la naturaleza.

Infraestructura y conectividad turística: la clave de su crecimiento
El reconocimiento internacional también coincide con una amplia infraestructura para recibir visitantes. De acuerdo con la información turística proporcionada por Jalisco, Puerto Vallarta cuenta con 27 mil 504 habitaciones y 456 unidades de hospedaje, con alternativas para distintos presupuestos y estilos de viaje.
Su conectividad aérea es otro elemento relevante. El Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta registra 55 destinos: 15 nacionales y 40 internacionales. De estos últimos, 24 corresponden a Estados Unidos y 16 a Canadá, dos mercados importantes para el turismo del destino.
A esta oferta se suma su cercanía con otros lugares de interés de Jalisco, como los Pueblos Mágicos de San Sebastián del Oeste, Mascota y Talpa de Allende, que permiten ampliar un itinerario por la región.

¿Por qué importa este reconocimiento para Puerto Vallarta?
Los Readers’ Choice Awards de Condé Nast Traveler se basan en las opiniones de los lectores de la revista y se han convertido en una referencia para quienes buscan inspiración al planear sus viajes.
Repetir el segundo lugar mundial en 2026 refuerza la visibilidad de Puerto Vallarta en un mercado turístico competitivo. Su atractivo no depende de un solo elemento, sino de la combinación de playa, cultura, gastronomía, naturaleza, diversidad e infraestructura.
Para quienes planean una visita, el destino ofrece distintas maneras de descubrir el Pacífico mexicano: desde caminar por sus barrios tradicionales y probar su cocina hasta navegar por la bahía o explorar los paisajes que rodean la ciudad.