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Quintonil es uno de los restaurantes más reconocidos del mundo, distinción que hoy incluye dos estrellas Michelin y el tercer puesto en The World’s 50 Best Restaurants.

La hospitalidad como ingrediente de la excelencia: la mancuerna detrás de Quintonil

Los chefs Alejandra Flores y Jorge Vallejo han construido algo más que un restaurante

Posicionado entre los tres mejores del mundo, el restaurante Quintonil integra esa visión que conjuga calidez en el servicio y una hospitalidad que destaca en el ámbito gastronómico nacional y mundial.

Alejandra Flores y Jorge Vallejo han construido algo más que un restaurante, es una filosofía que recibe comensales, pero despide amigos.

En Quintonil, la calidez del servicio nace del espíritu que anima a su equipo: tratar a las personas como familia. Antes de que Quintonil apareciera en las listas internacionales, Alejandra y Jorge ya compartían algo esencial para crecer: una visión conjunta.

Años antes de fundarlo, ambos se conocieron mientras trabajaban en otro restaurante. Poco tiempo después, sus sueños y anhelos compartidos los llevaron a fundar Quintonil, en 2012.

Esta visión conjunta los ha llevado a través de los años a formar una idea propia de hospitalidad, y la cual hoy los destaca en el ámbito gastronómico nacional y mundial.

Una casa que se volvió un emblema mundial Todo empezó en una casa adaptada en la calle de Newton, en la colonia Polanco.

El proyecto inició como un restaurante que buscaba mostrar la mirada que la pareja tenía de la gastronomía mexicana, así como la variedad y riqueza de ingredientes mexicanos que muchas veces no se servían en restaurantes de “manteles largos”.

El menú tenía platillos tradicionales de la cocina casera mexicana —como los huauzontles con sofrito de jitomate, el mole con verduras o el huevo con arroz—, pero cuya forma de preparar determinó rápidamente el aplauso del público.

La rigurosa pero a la vez cálida atención por el detalle por parte del servicio en el salón también mostró una faceta poco conocida e innovadora en la idea de hospitalidad en México.

Con el tiempo, Quintonil evolucionó hasta convertirse en uno de los restaurantes más reconocidos del mundo, distinción que hoy incluye dos estrellas Michelin y el tercer puesto en The World’s 50 Best Restaurants.

Para Alejandra y Jorge estos reconocimientos nunca han sido el objetivo principal de su proyecto; lo que sí lo fue, y sigue siendo, es mostrar a México y al mundo una idea propia de hospitalidad que se traduzca en su lema de recibir clientes y despedir amigos, una consigna que no ha dejado de cumplirse a través de casi 15 años de existencia de Quintonil.

Cada comensal en Quintonil: una visita única El chef Jorge Vallejo ha explicado que el propósito de Quintonil no es nada más servir comida deliciosa, sino lograr que cada comensal “se lleve algo para siempre”, y salga transformado, de alguna forma. Alejandra Flores, por su parte, sostiene que la propuesta de hospitalidad del restaurante nunca se mantiene estática, sino que evoluciona constantemente y propone nuevas maneras de entender la experiencia del comensal.

Quintonil cuante con una enorme cadena de productores y proveedores donde se prioriza el bienestar de cada eslabón, así como la mayor calidad en todo producto y proceso.

Catorce años después de abrir esa casa en Polanco, Alejandra Flores y Jorge Vallejo siguen manteniendo y enriqueciendo la misma premisa con la que empezaron: en Quintonil la comida es una parte de la historia; la otra parte es la atención de quien recibe esa comida en su mesa, así como procurar el bienestar y crecimiento de la familia que han formado en Quintonil.

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