
El sol nace en la sabana, los animales acuden al llamado: el futuro rey nació. Cánticos y ritmos africanos suenan, invitan a la fiesta. En su butaca el público maravillado aplaude la entrada triunfal de 70 esculturas animadas. Hacen las veces de jirafas, elefantes, aves exóticas o chitas. En lo alto de La roca del rey tres actores logran la ilusión: se muestran como dos leones y una sabia mandril.
El color de 215 cambios de vestuario, los sonidos de la orquesta en vivo, el talento mezclado de siete actores provenientes de Sudáfrica, cuatro brasileños, uno argentino, una colombiana y 38 mexicanos hacen la delicia de mil 400 almas.
La noche del jueves el rugido multicultural de El Rey León celebró su función 500. En una escena fuera del programa con Shirley Hlahatse a la cabeza, los otros seis actores sudafricanos dieron muestra de la riqueza sonora y de movimiento de su tierra, al otro lado del planeta, pero con la cual el mexicano con facilidad se siente identificado.
“Dentro y fuera del escenario, (la mezcla de nacionalidades) es un crisol muy interesante. (Los actores) viniendo de distintas latitudes, con distintas costumbres, forma de ser y vivir para nosotros ha sido una experiencia muy importante, realmente hay un gran espíritu de familia.
“Ayer fue el festejo con ellos, porque su participación es absolutamente relevante para la obra, le dan el espíritu, el sabor y el color que necesita culturalmente, así que estamos encantados de que estén aquí, somos muy amigos y hay una excelente relación con sus compañeros”, dijo Morris Gilbert, en entrevista telefónica con Crónica.
Si se suma el total de espectadores a lo largo de esta temporada del musical en México, serían 550 mil, es decir llenarían en cinco ocasiones el Estadio Azteca. Esa respuesta, demanda del elenco y principalmente del protagonista Agustín Argüello (Simba en el montaje) un compromiso total. El actor la abraza con gusto y privilegio.
“Hace un año y medio que empezamos con la travesía de El Rey León, pensar que iba a llegar a 500 representaciones con este disfraz es algo mágico. El público nos sigue aplaudiendo de pie todas las noches, eso hace que nos renueve las energías. A pesar de las 500 funciones que hemos ofrecido, el público nos responde como la primera, eso hace que fuera también nuestra primera vez.
“A fin de cuentas hay personas entre el público que nunca han visto teatro, que no habían tenido la oportunidad de ver un espectáculo como éste. Podemos provocar que alguien quiera dedicarse a esto, que diga: ‘me encanta el teatro musical’. Tenemos una gran responsabilidad función tras función”, expresó Argüello.
ESFUERZO. Las funciones de jueves a domingo del musical exigen de sus participantes una excelente condición física. Máscaras, trajes y arneses combinados pueden sumar un peso cargado por un actor hasta de 20 kilogramos. Para Flavio Medina esa demanda física vale la pena con tal de formar parte del musical considerado la joya de la corona de Disney Theatrical Group.
“Cada noche que se abre el telón se tiene que contar una historia con la que el público se identifique, porque la cuentan animales, pero es muy humana, que habla del derrocamiento de un imperio, de cómo tenemos que defender lo nuestro, de alguna manera todos nos identificamos. Por eso ha funcionado tanto El Rey León.
“Aquí está Mario El Chacal que nos da terapias a todos, en los lugares específicos para que se relajen las partes que más tensamos, con contrastes de calor, hielo y con ultrasonido. Es un trabajo arduo, complicado y desgastante físicamente, pero lo gratificante es salir y ver el teatro lleno, eso te apapacha”, finalizó Medina.
➣ En el Teatro Telcel la madrina de la develación por la placa de 500 funciones fue la actriz Ludwika Paleta.
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