
Maru Campos anda mal y de malas. Ya de por sí, todo mundo se está preguntando en qué cabeza cabe hacerle competencia a Omar García Harfuch y lanzarse, sólo con la fuerza estatal, contra los narcolaboratorios en la sierra de Chihuahua.
Pero el asunto va tan mal que ahora hay que explicar la muerte de dos agentes estadunidenses en territorio nacional, mismos que tenían la bendición de Maru para tal operación y, fuera de eso, no mucho más.
El tema pasa por lo legal, pues los convenios de colaboración para tales fines parecen bastante ajenos a la atribución estatal. Peor aún, el resto de los estados, gobernados por Morena o por la oposición, ha encontrado cobijo en la coordinación con la Federación para contrarrestar al narco y sus efectos más funestos (los homicidios, por ejemplo).
A veces el voluntarismo no aporta.
Sólo dos hablan, nadie más, sobre el T-Mec
Las pláticas sobre el Tratado de Libre Comercio norteamericano llegaron a México.
Hay un punto a destacar en estas rondas de diálogo y es que sólo las cabezas de comercio y economía de EU y México tienen la vocería oficial para decir qué se ha logrado y en qué hay atorones.
Lo anterior se logró gracias a un tejido fino del equipo de Marcelo Ebrard; las negociaciones saldrán bien, no lo dudan Marcelo y sus allegados, pero quieren que estas negociaciones apoyen la idea de un México fuerte y con rumbo, evitando sobresaltos innecesarios si hay diferencias con los socios comerciales en etapas tempranas de la negociaciones.
Un punto para Ebrard.
Poli en transición
Hay dos grupos que tiene mucho peso en el Politécnico Nacional; por un lado está el de los ingenieros, que -no sin razón- sienten encarnar el espíritu con el que esta institución fue creada por Lázaro Cárdenas.
Pero, en un sector académico algo más novedoso, los químicos ganaron preponderancia con el paso de los años y ahora tienen suficiente presencia para intervenir en las grandes decisiones de la vida guinda y blanco.
No debe asombrar que comience un debate interno, ríspido y que encontrará eco en los medios nacionales, por definir la sucesión en la Dirección General programada para noviembre de este año. Algunos escándalos incluso llegarán a verse.
No obstante, esto ha sido la norma en las anteriores sucesiones y, también a partir de ellas, se puede decir con certeza que una vez que se defina a un nuevo director general, todos los politécnicos jalarán parejo. Es algo de lo que el resto del país puede tomar ejemplo.
Se cae caso Javier Bonilla
El caso Javier Bonilla se cayó en Baja California… pero para desgracia del ex gobernador de dicha entidad, no fue aquel en el que está vinculado a proceso por mal uso del poder que detentó, sino uno más en el que él acusó al empresario Carlos Torres de lograr contratos oficiales mediante corrupción.
El juzgado a cargo determinó que la acusación de Bonilla se basó en denuncias anónimas e incluso determinó que un medio de comunicación que difundió las acusaciones debía publicar de la réplica de Torres, ex esposo de la gobernadora en funciones y quien actualmente se encuentra alejado del poder estatal.
Bonilla parece no haber aprendido y ha seguido arremetiendo contra la gobernadora en público. “Me da lástima”, es lo único que ha respondido Marina del Pilar.