Opinión

Amenazas reales; amenazas vacías

Sin acuerdos CNTE Sin acuerdos, concluye encuentro entre integrantes del magisterio disidente de la CNTE y los titulares de Gobernación y Educación Pública, luego de casi siete horas de reunión a puerta cerrada (Rogelio Morales Ponce)

Parte del juego político, en cualquiera de sus muchas escalas es el desplante. La amenaza a veces vacía; el grito fácil, la alharaca cuya finalidad es imponer condiciones para una negociación futura o de plano tratar de amplificar una imagen, como la célebre baladronada de Donald Trump quien anunció no hace mucho la muerte de una civilización entera y no pudo ni siquiera dominar un canal de navegación marítima.

Sadam Hussein jamás abrió las puertas infernales y cuando libró la madre de todas sus batallas terminó colgado de un mecate. Truman jamás amenazó con la bomba atómica. Nomás asesinó a 200 mil, personas en diez segundos.

En una escala menor hoy vemos en esta caricatura nacional, dos fuerzas políticas de distinta naturaleza y desigual poderío: el Partido Acción Nacional y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación instalados cada uno en su estilo de presión en pos de una victoria. En el caso del magisterio parasitario, aumentar la dimensión de sus chantajes anuales. En el de Acción Nacional una amenaza de insania cuyo (imposible) cumplimiento no tendría resultado alguno: si tocan a Maru Campos vamos a enloquecer.

Comencemos por la CNTE y su más novedosa amenaza: si no hay solución --le dicen al gobierno--, no rueda su balón, como amago de sabotaje al campeonato mundial de futbol en la ciudad de México principalmente. En Jalisco y Nuevo León no pintan. Oaxaca les queda lejos.

Los maestros han recibido una buena dosis de gas lacrimógeno en su eterna rutina para tomar el Zócalo de la Ciudad de México y la reacción ha sido insignificante y ajena a la pelota.

En el PAN todavía no se vuelven locos, como prometió Jorge Romero, por otras razones.

Los profes se instalaron en la avenida Cinco de Mayo y tomaron el aeropuerto de Oaxaca donde nunca rueda el balón.

Si los maestros especialmente de la sesión XXII de la CNTE quisieran de verdad hacer algo para salirse de la típica toma y daca con la secretaría de Gobernación donde ambas partes juegan al cansancio del interlocutor, podrían hacer algo realmente contundente: tomar el estadio Azteca (Banorte); acampar en la cancha color esmeralda y hacer la ola. O al menos podrían tomar su explanada. Y ahí, al pie del Sol, Rojo de Alexander Calder, se podrían encadenar a las puertas.

Y de aquí no nos mueve ni Gianni Infantino. ¡Orale!

Como las instalaciones deportivas ya no están bajo control de la señora Clara Brugada ni de sus axolotes granaderos con escudo y extintor; macana y gas chillón (sí; con X), la ocupación del territorio sería entonces un problema para la poderosa FIFA; mandamás de todos los mandones, y el caso rebotaría hasta Suiza. A ver qué hacen con su inauguración.

Además, sería la primera gran presencia internacional de los zapotecos, mixtecos, mixes y demás integrantes del magisterio oaxaqueño. Una reivindicación étnica.

Pero no hacen eso porque no quieren presionar más allá de sus usos y costumbres. La negociación –como siempre--, ya está ganada.

El gobierno no quiere parecer débil, aunque esté entregado desde el principio, mientras ellos no quieren concretar sus amenazas para no arriesgar lo obtenido hasta ahora. Además, si hoy consiguen todo, se quedarían sin exigencias para extorsionar al régimen el año próximo.

No pueden vender todas las naranjas porque ya no habría mercancía para mañana. Es obvio.

Ahora bien, el caso de Jorge Romero, jefe nacional del PAN en defensa de la gobernadora (PAN), Maru Campos hostigada y arrinconada en la FGR a la hora de escribir estas líneas de ayer. Es hilarante:

“Nos vamos a volver locos si le ponen un dedo a nuestra Gobernadora... Tenemos que volcarnos a las calles. Tenemos que hacer las huelgas que tengamos que hacer. Tenemos que ir a clausurar simbólicamente. Tenemos que sacar todo el manual de resistencia civil pacífica. Todo el manual nos lo echamos”.

Paso a paso, Don Jorge: si fueran capaces de volcarse a las calles (¿cuántos?) por el dedo encima a la gobernadora, bien podrían ocupar calles, plazas y edificios públicos, para evitarlo, no para quejarse si sucede.

Acción Nacional nunca ha sido un partido de masas con experiencia en movilizaciones tumultuarias. Más bien han hecho kermeses.

Las grandes movilizaciones dependen del corporativismo. Cuando el PRI existía, con sus sectores afiliados (CTM, CNOP, CNC, FSTSE). Hoy Morena logra la leva con los programas sociales y la burocracia, además del sindicalismo tránsfuga. Hasta la CTM (o su rebaba) es suya.

Amenaza Don Jorge con “hacer las huelgas que tengamos que hacer”. ¿Y cómo? La huelga es un recurso extremo de los trabajadores ante la imposibilidad de resolver conflictos obrero patronales. ¿Dónde harán una huelga? ¿La emplazará el sindicato petrolero? ¿Amenazará el SNTE con defender a la gobernadora panista? ¿Los seguirán los estudiantes de las universidades públicas?

Las huelgas las hacen (principalmente) los trabajadores, no abiertamente los partidos políticos. Y menos el suyo. No les veo fuerza para cerrar la UNAM o el IPN e instaurar un nuevo Consejo Nacional de Huelga como hizo la izquierda en 1968.

Y en cuanto al “manual de resistencia civil pacífica” mucho le agradecería esta columna si nos hace favor de enviar dos ejemplares de dicho documento, el cual no han seguido ni en Chihuahua ni en Querétaro hasta ahora. Tampoco en los demás estados donde gobiernan.

Y en cuanto a la amenaza de perder la cordura, no le conviene. Es mejor tener la cabeza fría (dicen) sin perder la templanza.

LO DICHO

Hace un par de días en este espacio se revisó el papel de Javier Corral en la persecución política contra la gobernadora de Chihuahua. Como parte del pago por haberlo salvado de una orden de aprehensión, Corral complementa a la FGR con un bombón envinado: estimula la activación de un expediente por secuestro contra Maru Campos.

“...El senador morenista Javier Corral acusó a la Gobernadora de Chihuahua, la panista María Eugenia Campos, de victimizarse tras recibir un citatorio para comparecer ante la Fiscalía de la CDMX en una audiencia por una impugnación al no ejercicio de acción penal de una denuncia por una detención ilegal y por distorsionar ese “mero trámite”. ¿Secuestro?

Mientras tanto los narcopolíticos sinaloenses (así señalados por el gobierno de Estados Unidos, no por mí) son invitados --muchos de ellos sin fuero-- en Culiacán a platicar con Pacífico y chilorio “La chata” durante una entrevista de compadres a la cual se presenta el impresentable RRM.

EJEMPLO

En mayo de 2021—sirva como antecedente--, el ex gobernador de Tamaulipas, Francisco Javier Cabeza de Vaca pasaba por circunstancias similares a las del actual gobierno de Chihuahua. Se atrincheró en la Casa de Gobierno. Sacó los blindados de su policía y luego, con gentil, compás de pies se fue al norte. Hasta hoy se mantiene seguro en los Estados Unidos amparado en su doble nacionalidad y al parecer sin riesgo de extradición.

Pero nunca vino a la ciudad de México a comparecer cuando aún tenía fuero constitucional. Es un ejemplo.

--0--

Tendencias