
Desde hace algunas semanas, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta el momento más complejo de los poco menos de dos años de su mandato. Los más críticos del gobierno y quienes se asumen como parte de la oposición señalan que se trata de una crisis de tal magnitud, que sus efectos podrían provocar la caída del gobierno, en tanto que los defensores más férreos de la llamada Cuarta Transformación, alegan que la oposición, los medios tradicionales y la derecha internacional buscan desestabilizar a un gobierno que cuenta con el apoyo del pueblo y que se encuentra más fuerte que nunca. Veamos con la mayor neutralidad posible los hechos recientes y que sea cada lectora y lector quienes, desde su análisis y con sus fobias y filias, determine la dimensión de lo que estamos viviendo.
El gobierno estadounidense señala penalmente a diez personajes de la clase gobernante en Sinaloa por hechos que les vinculan con la delincuencia organizada. Entre los implicados se encuentran el gobernador del estado, un senador de la República que era mencionado como el candidato natural de Morena, el presidente municipal de la capital, así como otros siete funcionarios dedicados a tareas de seguridad, procuración de justicia y finanzas. El gobierno norteamericano estima contar con pruebas suficientes para comprobar la participación de los señalados en delitos en aquel país y solicita a su contraparte mexicana la detención de estos para que sean puestos a disposición de las autoridades estadounidenses, pero el gobierno mexicano se niega al señalar que nada de lo imputado les consta. Uno de los señalados, general en retiro, decide entregarse voluntariamente y apenas este lunes tuvo su primera audiencia. La jueza que conoce de la causa señaló que las evidencias que lo incriminan son abundantes.
Citlalli Hernández Mora, secretaría de las Mujeres en el gobierno federal, renuncia a su cargo para incorporarse a Morena y operar las alianzas electorales de cara a los procesos federal y locales que vivirá México el próximo año. Menos de dos semanas después, Luisa María Alcalde, presidenta del partido, recibe la “invitación” de la presidenta Sheinbaum para incorporarse a su gabinete como titular de la Consejería Jurídica, a lo que la ex secretaria de Gobernación respondió que valoraría la propuesta, para horas más tarde señalar que sería un honor incorporarse al equipo de Claudia Shainbaum. Unos días después, sin previo aviso, Andrés Manuel López Beltrán, secretario de Organización, abandona Morena y en su carta de despedida señala que lo hace para buscar una diputación federal por su estado natal, Tabasco, al que regresa después de más de dos décadas de vivir en la Ciudad de México. La candidatura a la que López Beltrán se refiere se definirá en poco más de cinco meses.
Con el tono de quien arenga a sus bases desde una posición de desventaja, en el segundo aniversario de su triunfo electoral, la presidenta Claudia Sheinbaum pronunció uno de los discursos más duros que se le recuerden. El eje de sus argumentos es la grosera intervención que grupos políticos en Estados Unidos están teniendo en la política mexicana con la intención de debilitarla hasta provocar su caída. Las referencias, sin nombre pero con destinatario, fueron claras: el gobierno de Trump la quiere golpear y en el camino se está mancillando la soberanía nacional. Un día después, en la conferencia de la mañana, Sheinbaum decide desmarcar de estas acciones al presidente estadounidense y dice que se trata de la ultraderecha de aquel país, como si uno fuera, cuando menos en el discurso, distinto de la otra.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, CNTE, otrora aliada del morenismo en tiempos en los que ese partido fue oposición, anuncia un paro nacional del magisterio y se manifiesta en la Ciudad de México. Miles de profesores intentan ingresar al Zócalo capitalino y la violencia aparece en distintos momentos, dejando como saldo un profesor gravemente herido al que un explosivo le reventó un ojo. Los manifestantes y sus dirigentes continúan con la movilización y en sus protestas arrecia la exhibición de fuerza con la intención de obligar al gobierno a abrogar la Ley del ISSSTE de 2007. El elemento de presión es elemental: el próximo jueves 11 de junio de inaugura en la Ciudad de México el Mundial de fútbol 2026 y la plancha del Zócalo será la sede el Fan Fest, el espacio más relevante, fuera de los estadios, en un evento deportivo de esta naturaleza.
Otros tantos hechos podrían mencionarse, pero la tinta es escasa y el papel se acaba. ¿Crisis o desestabilización? Que cada quien saque sus conclusiones.