Opinión

No negocian, porque lo que hay detrás no es magisterial

CNTE

En este mismo espacio, el pasado 2 de junio, se señaló que los primeros actos de violencia injustificada de la CNTE venían desde Acapulco: un grupo llegó desde el puerto a la CDMX y desató su furia con palos y tubos sin provocación alguna.

Ahora, también desde Guerrero, llegan contingentes de Ayotzinapa con bombas caseras como pertrechos.

El senador Manuel Añorve, con aspiraciones declaradas para el 2027, aparece una y otra vez en los análisis de vínculos de estas células violentas que están en la CDMX esperando el mundial.

Ha aquí la respuesta más clara al porqué hay un sector radicalizado en la CNTE que no desea negociar aun cuando se le concedan sus peticiones. Su interés no está en el tema magisterial.

Nuevamente, como aquel 2 de junio, una pregunta queda al aire: ¿y de todo esto no habrá consecuencias para los promotores intelectuales de la violencia?

Otra de Lily Téllez

Hay una escalada discursiva de la senadora Lily Téllez que preocupa hasta a los propios panistas. Nos cuentan que sus constantes ataques contra instituciones del Estado, particularmente contra el INE, han dejado de ser vistos por correligionarios como simples posicionamientos de oposición.

La inquietud creció después de que la legisladora advirtiera sobre la posibilidad de llevar algunos de sus diferendos políticos más allá de las fronteras del país, una ruta que varios panistas ven con malos ojos. Tan delicado es el tema que el propio Ricardo Anaya ha llamado a actuar con mayor prudencia y responsabilidad.

Si el objetivo es construir una alternativa en 2027 y 2030, un mero frente de confrontación que incluya, en estos momentos, denuncias fuera de México, resulta una ruta poco prometedora.

El nuevo PRI

Y para el Partido Revolucionario Institucional es el peor momento de quedar ligado a una estratagema de choque y barbarismo. No le conviene porque el verdadero nuevo PRI, todos los analistas parecen coincidir, está en Coahuila y va de la mano del gobernador Manolo Jiménez.

La sorpresa para muchos que no conocían la realidad coahuilense ha dado paso a la curiosidad por un gobierno (y su mandatario) que humilló a la 4T sin recurrir a ningún exabrupto administrativo (como bloquear o cuestionar los apoyos federales en becas y pensiones) o alentar un sentimiento localista contra algún presunto intervencionismo federal.

No, la verdad es que la 4T jugó con todas sus armas en ese estado, tanto en bienestar social, en seguridad pública, en tanto el gobierno estatal no declinó a administrar áreas de alto riesgo como salud o educación... y, con todo y eso, los resultados electorales fueron contundentes.

Es un caso de éxito desde lo local, aunque en la CDMX haya quien esté tratando de colgarse esa medalla.

NO será UTOPIAS de Coyoacán

Otro político que salió triunfante de una empresa que lucía complicada fue Giovani Gutiérrez, el alcalde de Coyoacán, quien decidió que uno de los parques emblemáticos, el de Huayamilpas, no debía ser desahuciado ante los graves problemas de deterioro que presentaba (principalmente el laguillo artificial que se construyó inadecuadamente).

La solución que presenté el Gobierno de la Ciudad fue retirarlo de la administración de la alcaldía y destinarlo a la construcción de una más de las UTOPIAS. No sonaba como mala solución ya que implicaba una inyección de recursos considerable.

Al final, con el mismo presupuesto limitado, pero ingeniándoselas para conseguir aliados en dependencias federales con alta capacidad técnica, el rescate de Huayamilpas fue asegurado sin perder el control administrativo del lugar.

Instancias como la Secretaría de Marina y la de Recursos Naturales presentaron propuestas viables que aseguran la recuperación de Huayamilpas como parque ecológico.

No es obligatorio para privados

Fuerte desilusión habrá causado en milis de centros de trabajo privados luego de ver el decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación este martes; al tiempo que se hacía oficial la suspensión de clases en escuelas, en el caso de las empresas sólo se hizo un exhorto a que se sumaran a la suspensión de actividades presenciales, sugiriéndoles el uso de esquemas de Home Office.

Curioso que no se haya declarado un día de asueto, que hubiera servido más que el llamado a misa realizado, y que además hubiera tenido el extra de desinflar los efectos movilizaciones y protestas programadas para ese día.

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