Opinión

El futuro de la institución

Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán A 79 años de su inauguración, el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, se ha convertido en un referente nacional e internacional en atención médica de calidad, investigación y formación de médicos especialistas

Como parte de las actividades académicas que están ocurriendo para conmemorar el aniversario 80 del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, la semana pasada tuvimos un conversatorio con dos expertos en el tema de bienestar. La Dra. Rosalinda Ballesteros Valdés del Instituto Tecnológico de Monterrey y el Dr. José Antonio Lozano Díez de la Universidad Panamericana e IPADE, ambas personalidades muy destacadas en sus campos. Fue muy interesante porque pusieron sobre la mesa diversos aspectos que tienen que ver con el bienestar y cómo esto afecta la finalidad de una institución, ya sea de atención como la nuestra o de productividad.

Escribo este editorial en relación con algo muy puntual que dijo el Dr. Lozano y que en los últimos meses ha generado preocupación en la comunidad. Se trata de la longevidad de las instituciones o empresas. El Instituto fue fundado el 12 de octubre de 1946 como Hospital de Enfermedades de la Nutrición por el Dr. Salvador Zubirán, en un México en el que la desnutrición era un problema de salud pública, y de ahí que las especialidades iniciales fueran las que tienen que ver directamente con la nutrición: gastroenterología, endocrinología y hematología. Hacia finales de los 70, pasó a ser el Instituto Nacional de Nutrición, al cual se agregó el nombre de su fundador, con lo cual, sin embargo, en la comunidad, sobre todo internacional, se perdió la noción de que somos una institución médica, por lo que cuando fue director general el Dr. Donato Alarcón Segovia, le agregó el nombre de ciencias médicas.

El INCMNSZ se ha consolidado por décadas como una institución de investigación y asistencia de excelencia. En los últimos años, sin embargo, por diversas razones se ha generado preocupación en la comunidad por el futuro de la institución y su longevidad, y es en este punto en el que viene al caso el comentario que hizo el Dr. Lozano. Comentó que en un estudio que se hizo en Europa con miles de empresas e instituciones se observó que las que son longevas son las que tienen un propósito. Que tiene una mística de trabajo. Que saben no solo para qué, sino por qué están ahí. En este sentido, conviene recordar que el Instituto se ha forjado en lo que es, porque la comunidad se apega a la mística proclamada por el maestro Zubirán desde su inicio y que nos legó en diez puntos cardinales que a continuación enumero.

1. Entrega de pensamiento y acción sin límites de tiempo ni de esfuerzo. 2. Imprimir profundo sentido humano a la atención de los enfermos. 3. Permanente apego a la más estricta ética profesional. 4. Luchar por el prestigio de la institución antes de por el propio. 5. Sentir orgullo de tener el honor de pertenecer a la institución. 6. Sentirla como el alma mater que alimenta nuestro espíritu con la ciencia y señala los caminos que nos hagan hombres más creativos y humanos. 7. Establecer lazos afectuosos de amistad con los compañeros de trabajo. 8. Contribuir intencionalmente a mantener el ambiente de amable convivencia y respeto entre los que en ella laboran. 9. Conservar a lo largo de su vida el apego a todos los principios enunciados. 10. Fortalecer la devoción, cariño y respeto a la institución que nos formó.

Con apego a estos enunciados es que hemos logrado ser lo que somos. De acuerdo con lo dicho por el Dr. Lozano, esto nos augura longevidad, a pesar de los tiempos turbulentos.

Dr. Gerardo Gamba

Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán e

Instituto de Investigaciones Biomédicas, UNAM

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