
Autoridades estatales y locales de varios estados están siendo puestos a prueba por las torrenciales lluvias. En muchos casos, probablemente parte del cambio climático, los calendarios no están siguiendo los patrones de otros años.
En el caso de Puebla, gobernado por Alejandro Armenta, las afectaciones provocadas en la Sierra Negra de Puebla incluyeron deslaves y el consecuente bloqueo de tramos carreteros en la región. Poblaciones como San Miguel Eloxochitlán o Tlacotepec de Porfirio Díaz se han visto afectadas, pero recibieron inmediatamente apoyo por parte del estado.
Y algo que se destacó en la conferencia mañanera de Palacio Nacional de este lunes es que esta respuesta se dio sin pedir recursos federales extras. Sí, en efecto, el gobernador comentó a la Federación las medidas que se habían tomado, pero cuando se le inquirió sobre si era necesario el apoyo del Gobierno federal, claramente señalo que los preparativos estatales habían funcionado y que sólo con recursos poblanos se estaba dando la debida atención a todos los afectados.
Caso contra exfuncionarios y factureras
La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno que encabeza Raquel Buenrostro se está anotando varios hits a últimas fechas. El de ayer, la vinculación a proceso de cuatro exservidores públicas y de un particular, llama la atención por involucrar a las llamadas empresas factureras, aquellas que emitían comprobantes de gastos sobre bienes o servicios inexistentes.
Los contratos se realizaron cuando las empresas elegidas ya formaban parte del listado de Empresas que Facturan Operaciones Simuladas (EFOS) e involucraban 11 millones 147 mil 692 pesos.
El caso resulta muy significativo también por que los ex funcionarios públicos están Javier Tapia Santoyo, exsecretario de Administración y Finanzas del Instituto Politécnico Nacional y José Alfredo Merino, quien era el director del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre.
Golpe a las factureras y defensa de dos instituciones que realizan tareas especialmente nobles.
La discrepancia
Muy bien la respuesta ante la violencia machista y muy bien el cobijo a la víctima. En efecto, todo el peso de la ley debe caer contra exdirector de Pemex tras la denuncia por violencia de género y, ciertamente, sus peticiones en torno a que su caso sea tratado con prudencia para no afectar a su familia denotan un cinismo descomunal.
Pero hay una discrepancia notable en el tema de si el exdirector de Pemex llegó al nuevo puesto que se le había asignado en el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias. Demasiada premura en negar que haya llegado a asumir el cargo, tanta como en recibirlo apena hace unas semanas con los brazos abiertos.
Esa discrepancia ha resultado innecesaria en un caso donde lo relevante es la exposición de un caso de violencia brutal de género y donde es indispensable que no haya impunidad.
Ni luces de Aleida
Quedó perfectamente documentado que a la alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavés, se le están apagando los senderos seguros que heredó de su antecesora. Ni los manda reparar ni se ha detectado que haya habido intención de hacer una revisión que reponga la luminosidad en esas banquetas.
No es un asunto nada menor, pues se trata de iluminaciones que permiten transitar con mayor seguridad a las mujeres y que nació, como proyecto integral, justamente en tierras iztapalapenses.
Aleida Alavés, venida de corrientes internas de Morena diferentes a las de Clara Brugada, ha gobernado con singular ausencia. No pesa, no se le oye, no se le ve, en un gobierno fantasmal.
Una alcaldesa de la que no se ven ni sus luces. Como pasa en los senderos seguros de su demarcación.