
El melanoma es un tipo de cáncer que se origina en células de la piel llamadas melanocitos. Estas células producen un pigmento llamado melanina, que le da a la piel un color bronceado. La piel blanca, morena o negra depende de la cantidad de melanina, que la protege del paso de los rayos ultravioleta hacia el interior de la piel. Así, cuando una persona se expone al sol, los melanocitos aumentan la producción de melanina como mecanismo de protección.
El melanoma es el cáncer de piel menos frecuente, pero el más agresivo. El pronóstico depende de la etapa en la que se diagnostica. En etapas tempranas, es curable, mientras que en etapas avanzadas, el pronóstico es menos favorable. La letalidad del melanoma ha disminuido considerablemente en los últimos años gracias al desarrollo de inmunoterapias específicas.
Un artículo publicado hace unos días en la revista Nature informa sobre la aparición de un tipo de melanoma maligno en el pez gato marrón (Ameiurus nebulosus) que vive en el lago Memphremagog, que se extiende desde Vermont, en Estados Unidos, hasta Quebec, en Canadá. En la década pasada, biólogos de la región observaron un aumento considerable en la presencia de melanomas en los peces gato del lago, que ya alcanza el 37 %. El incremento de este cáncer podría deberse a la presencia de toxinas en el agua que induzcan la degeneración maligna, o bien, al contagio del tumor entre los peces. Existe evidencia de cánceres contagiosos en tres especies animales: en los perros, un tumor de transmisión venérea que no es muy agresivo; en el demonio de Tasmania, un tipo de tumor facial que es letal; y en un molusco llamado Bivalvia, que desarrolla un tipo de leucemia transmisible.
El estudio realizado fue muy importante porque era necesario determinar si el origen del melanoma podría deberse a algún contaminante, ya que, dada la extensión del lago, se estima que más de 150 mil personas beben agua de este. La estrategia consistió en analizar el genoma del tumor y el de las células no tumorales de varios peces gato con melanoma, procedentes de diferentes regiones del lago. Se secuenció el ADN tanto nuclear como mitocondrial de las células del melanoma y de células normales del sistema nervioso de los peces.
El principio del análisis realizado es que el cáncer es una enfermedad en la que una célula se transforma en maligna y se reproduce de forma clonal, por lo que todas las células cancerígenas tendrán una similitud considerable en su genoma. Si el melanoma en los peces fuera inducido por una toxina, los genomas de melanomas de diversos peces deberían diferir entre sí y presentar similitudes con los genomas de las células normales de cada pez. En cambio, si el tumor es contagioso, el genoma de los melanomas de diversos peces sería muy similar y, a su vez, muy diferente al de las células normales de cada pez, ya que no se originó en sus células. El resultado del estudio favoreció esta última opción, por lo que se concluye que se trata de un melanoma contagioso, lo que suma una cuarta especie en la que se ha evidenciado cáncer transmisible. No se encontró evidencia genómica de ningún microorganismo en el tumor, por lo que las interrogantes ahora son: ¿cómo puede el melanoma ser contagioso y por qué el sistema inmunológico del huésped no lo rechaza?
En los humanos no hay evidencia de cáncer transmisible. Lo que existe son virus que se contagian y pueden inducir el desarrollo de cáncer en las células del huésped. Un ejemplo claro es el cáncer cérvico-uterino debido a la infección por el virus del papiloma humano, que, por cierto, es altamente prevenible mediante la vacuna contra este virus.
Dr. Gerardo Gamba
Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán e
Instituto de Investigaciones Biomédicas, UNAM