
Con la disimulada aprobación de las sometidas autoridades electorales casi en todas las etapas del proceso, Morena avanza en la selección de sus defensores de la Cuarta Transformación, figura fraudulenta (coordinadores) ideada por el patriarca del movimiento, para adelantar las campañas sin violar a la letra el texto legal, aun cuando en los hechos se vulnere absolutamente el principio burlado.
Gracias a recursos tan ingenioso como este, se logró la primera elección de Clara Brugada –por ejemplo-- cuando se trampeó su llegada a la delegación Iztapalapa con auxilio de un monigote llamado Juanito. Después Iztapalapa se convirtió en alcaldía y también en cacicazgo de la utopía por casi un decenio. Pero esa es otra historia.
Las violaciones al espíritu de la ley (que como todos sabemos es un cuento para Morena) no sonrojan ni preocupan a nadie en el partido mayoritario. A fin de cuentas, su avance histórico se dio siempre de la misma forma: con el auxilio, tolerancia y a veces subsidio del “establishment”. La única diferencia es quien tiene ahora el control de todas las instituciones. Ya no necesitan al PRI para recibir un disimulado subsidio, como tantas veces lo hizo. El éxodo por la democracia, es un ejemplo, pero hay más con muchas otras movilizaciones similares.
La tolerancia medrosa ante la oposición, en tiempos lejanos, queda muy clara en la más reciente de las pobres declaraciones de Vicente Fox quien a sus desatinos de otros años ahora añade la justificante condición de su avanzada edad. Esto ha dicho:
“...Yo mismo lo salvé (a López) después del desafuero, porque estaba criminalmente convocando al país a una rebelión y no hay valor más importante para una nación que su paz, paz social. Ese es el valor supremo. Así que sacrificar a López no fue el problema, merecía ese castigo, cometió ese crimen en el terreno de El Encino”.
Obviamente López jamás cometió crimen alguno en “El encino”. Otras violaciones legales sí, en otras partes y en otras condiciones, pero la discutible violación de un amparo para abrir una vía pública dista mucho de ser una conducta criminal. Como parte de ese fomento, le gobierno de Tabasco le pasó por alto nueve o diez órdenes de aprehensión por diversas causas.
Fox miente porque el intento de desafuero tenía como finalidad frenar una candidatura, al revés de como hizo Ernesto Zedillo quien, por encima de la ley, desatendió la violación de los requisitos para hacer a López jefe de Gobierno en el Distrito Federal.
En el caso de Fox, quien promovió el desafuero, el miedo lo empujó primero a actuar y después a recular.
En cuanto a Zedillo simplemente cumplía con su obligatoria encomienda de sabotear al PRI. Fue una de las condiciones para el rescate financiero de Bill Clinton. Cumplir con las cláusulas democráticas del neoliberalismo bien portado y acabar con el partido dominante.
Por eso marcó falsamente la sana distancia y por eso mismo la traicionó: puso a seis presidentes en el CEN de un PRI descabezado y amenazó desde Los Pinos a quien apoyara a Francisco Labastida en su campaña. Lo dejó solo. No ganó Fox; ganó Zedillo.
Pero también ese es otro tema.
Lo de hoy son las trampas de Morena en el adelanto de sus candidaturas.
“Morena (E.E) inició la definición de sus coordinadores estatales rumbo a 2027 con la designación de Nora Ruvalcaba Gámez en Aguascalientes, Pablo Gutiérrez Lazarus en Campeche y Rosa María Bayardo Cabrera en Colima, quienes tendrán la tarea de fortalecer la estructura territorial del partido y promover la Cuarta Transformación en sus respectivas entidades”.
Lo notable es el juego maromero de estas “prospectas” (Ruvalcaba, Bayardo) y el prospecto (Lázarus) cuando hablan de Moyamayo.
Ruvalcaba Gámez fue delegada metropolitana del entonces Servicio de Administración y Enajenación de Bienes, delegada del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado en Baja California y subsecretaria de Educación Media Superior de la SEP.
Sólo como un dato para conocer las características de su trabajo en Morena, debemos recordar cómo uno de los más conspicuos fundadores del partido, Jaime Cárdenas, abandonó el instituto de lo robado, porque había poco pueblo y mucho robo.
Fue un escándalo (2020) y López lo fustigó con aquello del deber resistente; del apostolado en el servicio, público y blablablá. No se le conocen nuevas oportunidades políticas. Pero eso también es harina de otro costal.
Gutiérrez Lazarus fue alcalde en tres periodos en la corte de Layda Primera, emperatriz del Golfo Mexicano. Si llega al gobierno lo hará con una única finalidad: perseguir a Alejandro Moreno, si para entonces la 4.T-2.P no lo ha pillado todavía.
La señora Bayardo Cabrera es licenciada en Psicología, izquierdista y feminista (son varias prendas notables). Fue alcalde de Manzanillo, lo cual la coloca en una posición cercana a los dimes y diretes del huachicol portuario. No se sabe si algo supo o no supo nada; tampoco si vio o no miró, tampoco si algo oyó. Pero la droga pasa por Manzanillo en cantidades enormes. Todos lo sabemos.
Su trayectoria en Morena comenzó en 2017, con Indira Vizcaíno Silva de quien fue secretaria de Desarrollo Económico y directora del DIF estatal. Dos veces diputada federal. Más de lo mismo.
Como todos estos llegaron en medio del sainete de Moyamayo, no tardaron en repetir el libreto morenista de los últimos días, tan lejos de aquella apasionada defensa del notablemente inocente ex gobernador de Sinaloa. Ahora dicen, no, no, quien oculta se hace cómplice; no, no, debemos cerrar el paso a los malos elementos; cuidamos los principios y apoyamos a la señora presidenta (con A). Aquí no ha pasado nada.
Pero donde se debe poner más el ojo es en Querétaro.
Ya se confirmó la designación como coordinador o defensor o portaestandarte o candidato, pues, de Santiago Nieto quien logró (por fin) la gracia presidencial a pesar de la languidez de su estrella durante el gobierno de López, a quien le ofendía la opulencia del hoy favorecido quien (además de adquirir un chateau en San Ángel) se casó con estrépito de ostentación en una extraña ceremonia guatemalteco-fifi.
Recordemos:
“...Todo esto (los lujos; los vuelos privados) que se echó por la borda en el periodo neoliberal lo estamos superando, pero que todavía quedan inercias. Eso es lo que puedo comentar (Astillero)”, dijo el prócer quien luego lueguito sacó el manido choro de la medianía juarista y la impudicia de los bienes materiales y blablablá...
Pero hoy los vientos han cambiado. Ya a nadie le importa ni su boda ni con quien se casó, ni dónde vive, ni nada de nada. Se acomodó convenientemente y ahora le dan una misión clara: sacar al PAN de la tierra josefina (de Doña Josefa).
VICENTE GUTIERREZ
La diputada Luz María Rodríguez Pérez, secretaria de la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados, le entregó a Vicente Gutiérrez Camposeco, presidente de CANACO-CDMX, la distinción del Águila Republicana “por su trayectoria, compromiso y defensa de todo aquel que quiere emprender y generar empleo y por seguir creyendo que vale la pena trabajar por México”.
El ido reconocimiento, una escultura hecha por Ángel Vargas, le fue conferida tras la deliberación del respectivo Comité de Evaluación en San Lázaro, “por su labor patriótica y como un reconocimiento al mérito empresarial, profesional y de servicio a México”. El Águila Republicana le ha sido entregada por similares méritos, a los secretarios de Economía, de Marina y de la Defensa Nacional.
Vicente Gutiérrez Camposeco es presidente de la Cámara más antigua de México, y con mayor representatividad. Tiene 45 mil empresas afiliadas en la capital de la República.
Además, fue presidente de CANACINTRA durante las negociaciones del TLCAN en 1992 y ocupó las delegaciones del gobierno urbano en Azcapotzalco y en Coyoacán.