
Con los procesos electorales cada vez más cercanos, se incrementan notablemente las protestas callejeras en diferentes puntos del país. Es sabido que esto se da en cada renovación de cargos de elección popular, pero se acentuó a raíz de la recalendarización electoral en México para que llamados a las urnas no se sucedan en diferentes años y meses.
Poner las elecciones federales y locales un mismo día evita que el enfrentamiento político se propague a lo largo de todo el año, pero también implica que las protestas que aprovechan la época de campañas se aglomeren y aparezcan simultáneamente.
Es una situación estresante para quienes habitan ciudades ya de por sí conflictivas.
El final suele ser intenso, pues remata en mayo con la revisión salarial del sector magisterial. De buena fuente se sabe que las negociaciones con el SNTE y las seccionales de la disidencia sindical ya iniciaron, justamente para evitar un mes preelectoral excesivamente álgido en protestas.
Morelos, la liberación de un capo
La aprehensión de un ‘generador de violencia’ en Morelos derivó en el secuestro de varios funcionarios de la Fiscalía de Morelos durante la noche del lunes. La Fiscalía estatal negoció la entrega del capo a cambio de la liberación de los funcionarios.
El intercambio de prisioneros fue reconocido de inmediato por las autoridades del estado bajo el argumento de que primero y antes que nada debía garantizarse la vida de los funcionarios públicos. Esto no es discutible, pero quedan muchas cosas por resolver y ya no sólo se trata de la reaprehensión del líder criminal.
La movilización de pobladores en el área de influencia del delincuente fue notable y determinante para que las cosas derivaran en un intercambio de prisioneros.
Se abre una puerta inadmisible para criminales con base social y se pone sobre la mesa una discusión postergada: cuáles son las consecuencias jurídicas de quienes, conscientemente, se movilizan cuando el capo local lo ordena.
Coordinadora movida
Una de las recién electas coordinadoras de la 4T a nivel municipal es Célida López, a quien le ha tocado la complicada empresa de ganar Hermosillo, Sonora, para la causa de Morena y sus aliados. Mientras muchos de sus colegas han optado por continuar con asambleas, en una suerte de cierre de los recorridos territoriales iniciados como aspirantes, Célida decidió agarrar el toro por los cuernos y enfocó su mira a los partidos y personajes que seguramente serán rivales de la 4T en la boleta del próximo año.
Le tocó en suerte al alcalde en funciones de la capital sonorense Antonio Astiazarán, a quien la morenista aconsejó pedir licencia toda vez que, indica, es evidente que lo que hoy le importa es la gubernatura estatal.
“Ya tiró Hermosillo”, criticó Célida, que incluso se dio tiempo de ironizar sobre las últimas acciones de gobierno de Astiazarán, especialmente el reconocimiento al cantante Yahir en un evento público de esta misma semana.
La alerta en NL
Tatiana Clouthier, Andrés Mijes y Waldo Fernández solicitaron a las dirigencias de los partidos que integran la 4T reconsideren la eventual postulación de Clara Luz Flores a la gubernatura de Nuevo León. El cargo de coordinadora estatal, señalan para este caso específico, no se convertirá en competitividad electoral.
Los ex aspirantes a la coordinación estatal señalaron mediciones recientes en los que la 4T tendría una caída en sus niveles de aceptación ciudadana y -como ha ocurrido en otros estados- cuestionaron la encuesta que derivó en la designación de Clara Luz.
Mijes fue específico en torno al ambiente que percibe entre integrantes y simpatizantes morenistas y la sensación de lo que sería una derrota anticipada.
Alerta en el INE
La primera contingencia seria en el Instituto Nacional Electoral tuvo un origen insospechado; no una confrontación partidista, no recursos poco claros en alguna campaña, sino la alerta de riesgo por una posible fuga de combustible en una gasolinera cercana.
Los protocolos de Protección Civil de la institución se activaron y se ejecutaron a la perfección.
El deseo es que todo allí funcione igual.