
Aunque la palabra “préstamo” puede sonar como un compromiso o una salvación entre amigos o familiares, ante el SAT la cosa se pone seria cuando el dinero cambia de manos sin que las cosas se vean muy claras.
Según el artículo 90 de la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR), los montos que recibes como préstamo, donativo o premio, y que juntos superen los $600 mil pesos en un mismo año, deben ser informados en tu declaración anual.
Un préstamo normalmente no se considera ingreso gravable, pero sí se puede convertir en una alerta fiscal si no se documenta correctamente.
¿Cuándo hay que declarar un préstamo?
Si el total de los préstamos que has recibido en el año excede $600 mil pesos, el SAT exige que lo declares. Si es menos de esa cantidad, legalmente no estás obligado a declararlo, pero sí es buena idea tener evidencia: contratos, pagarés, transferencias, etc.
Si no puedes demostrar que fue un préstamo el SAT podría interpretarlo como un ingreso no declarado y ahí empieza lo que nadie quiere: recargos, auditoría o multas.
¿Debo pagar impuestos por recibir un préstamo?
Recibir un préstamo no siempre significa que tienes que pagar impuestos. Si es un dinero que vas a devolver, bien documentado, no es ingreso acumulable.
Si no lo justificas bien, el SAT podría considerarlo como ingreso y ahí sí vienen los impuestos y sanciones.
¿Cuáles son las sanciones si no lo haces bien?
- Multas que pueden alcanzar los $34,730 MXN aproximadamente, en casos de omisión de declaración.
- En casos más graves, el SAT puede imponer recargos que van del 50% al 75% del valor del depósito no declarado.
El hecho de que el préstamo sea de un amigo o familiar no te exenta si no está documentado o si se pasa del monto.
Consejos para que tu cuenta quede “limpia” ante el SAT
- Haz un contrato de préstamo aunque sea informal entre particulares (monto, fecha, plazos, firmas).
- Asegúrate de que la transferencia tenga el concepto “préstamo” para que esté claro.
- Conserva estados de cuenta, capturas, correos que documenten la operación.
- Si en el año recibiste préstamos, donativos o premios que suman más de $600 mil pesos, inclúyelo en tu declaración anual.
- Si tienes dudas, consulta un contador o especialista fiscal.