
A apenas a unos minutos del ícono colonial que es San Miguel de Allende, podrás encontrar el plan más inesperado y romántico: un campo de viñas perfectamente alineadas, olivares y lavandas. Ese es Viñedos San Lucas, el sitio ideal para celebrar el Día de San Valentín este 14 de febrero.
Este proyecto único es parte de un desarrollo que combina viticultura, arquitectura y vida campestre, ofreciendo desde cavas subterráneas hasta espacios para talleres y experiencias de maridaje.
Un paseo ideal para activar tus sentidos
Contrario a muchos viñedos donde simplemente caminas entre vides, en San Lucas la experiencia inicia desde que lo pisas. Aquí no solo verás las barricas, sino que tendrás la oportunidad de descender a su cava, conocer sus procesos y hasta degustarlo.
Las visitas guiadas incluyen un recorrido por la producción del vino, así como degustaciones armonizadas con quesos artesanales, pan casero, frutos y aceite de oliva.
Además, puedes participar en talleres de lavanda y extracción de aceites esenciales.
Vida, gastronomía y descanso
Este viñedo no es solo un punto más para hacer una cata: cuenta con restaurantes de cocina mediterránea que maridan a la perfección con sus vinos, ideal para una comida lenta que complemente la experiencia enológica.
Su arquitectura
Esto no solo es “buen vino″: la arquitectura del lugar es una mezcla armoniosa de tradición y modernidad. Los espacios están diseñados para integrarse con el entorno sin perder elegancia, y cada rincón invita a detenerse y contemplar.
Las instalaciones logran un equilibrio entre funcionalidad y estética
Consejos para planear tu visita al Viñedos San Lucas en San Miguel de Allende
- Reserva con anticipación: las experiencias guiadas y talleres requieren reservación previa
- Combina tu recorrido vinícola: Viñedos San Lucas es solo uno de varios puntos en la ruta del vino en San Miguel de Allende, así que considera visitar otros viñedos en la zona si tienes tiempo
- Explora paisajes cercanos: el clima, la altitud y el entorno hacen que esta región del Bajío sea ideal también para turismo gastronómico y cultural