
Las plataformas de citas en línea han facilitado la creación de vínculos y la interacción con nuevas personas, no solo cerca de ti, sino en cualquier parte del mundo. Sin embargo, pese a sus beneficios, también representan un riesgo, ya que en estos espacios se han cometido diversos delitos y modalidades de fraude como la sextorsión, las estafas sentimentales y otros ilícitos digitales.
La sextorsión es uno de los delitos más frecuentes en este tipo de aplicaciones, consiste en obtener imágenes o videos íntimos tras establecer una relación de confianza con la víctima, para posteriormente chantajearla. Generalmente, el agresor exige dinero, tarjetas de regalo o más contenido íntimo bajo la amenaza de difundir el material.
Ante este panorama, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), a través de la Unidad de Inteligencia, Investigación Cibernética y Operaciones Tecnológicas, emitió recomendaciones para una navegación segura:
Verificar que las aplicaciones sean originales: descargar únicamente desde tiendas oficiales y revisar la información del desarrollador, así como comentarios y valoraciones de otros usuarios.
Cuidado con el “love bombing”: mantener cautela con personas que expresan afecto de manera acelerada o plantean compromisos prematuros, ya que pueden ser señales de manipulación emocional para generar confianza artificial.
Evitar salir de la aplicación: las plataformas cuentan con sistemas de seguridad en sus chats; migrar la conversación a otros medios puede facilitar la evasión de estos mecanismos.
Revisar las fotografías del perfil: imágenes excesivamente perfectas, poco naturales o similares a fotografías de stock pueden indicar usurpación de identidad o contenido generado con inteligencia artificial.
Limitar la información personal: proteger datos personales y restringir permisos de geolocalización para reducir riesgos innecesarios.
No enviar dinero: rechazar cualquier solicitud de ayuda económica, ya sea mediante depósitos, transferencias o tarjetas de regalo.
Verificar la identidad: antes de un encuentro presencial, realizar una videollamada u otro método que ayude a confirmar que la persona es quien dice ser.
Elegir un lugar seguro para la reunión: optar por espacios públicos y concurridos, utilizar transporte propio si es posible e informar a alguien de confianza dónde y con quién se estará; compartir la ubicación en tiempo real puede ser una medida adicional.
Reportar y bloquear: ante cualquier conducta sospechosa, es importante denunciar dentro de la plataforma para contribuir a la seguridad de otros usuarios.
El catfish —suplantación de identidad para engañar emocionalmente a otra persona— se ha vuelto una práctica común en el entorno digital, por lo que es fundamental mantener una actitud crítica y preventiva. Asimismo, es importante recordar que, ante cualquier tipo de abuso relacionado con la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento, la Ley Olimpia protege a las víctimas y sanciona este tipo de violencia digital.