
La reciente polémica en torno a la Gaceta UNAM derivó en la renuncia de su director, Juan Pablo Becerra-Acosta Molina, luego de que se detectara un error ortográfico en la portada de una de sus ediciones, lo que provocó críticas y burlas en redes sociales.
El fallo editorial llamó especialmente la atención debido a que se trata del órgano oficial de comunicación de la Universidad Nacional Autónoma de México, institución reconocida por sus altos estándares académicos y editoriales.
El error que desató la polémica
El error en la portada se viralizó rápidamente, generando cuestionamientos sobre los procesos de revisión dentro de la publicación. Usuarios en redes sociales señalaron la incongruencia de que un medio universitario presentara una falta de este tipo.
La situación escaló en pocas horas, convirtiéndose en tema de conversación y presión pública hacia la dirección de la Gaceta.
La renuncia y el mensaje en redes
Ante el revuelo, Juan Pablo Becerra-Acosta Molina anunció su renuncia a través de su cuenta en X, donde reconoció su responsabilidad por lo ocurrido y confirmó que su salida fue una decisión voluntaria.
Leticia, originalmente la portada decía versos “desgarradores”. El error fue enteramente mío porque comenté en mi chat de “Portadas” con los diseñadores que eran versos “desolladores” más que “desgarradores” y, al cambiar el sumario y escribirlo todo en mayúsculas, cometí la… https://t.co/SBz2iMNrlz pic.twitter.com/qTGOMDygFO
— Juan Pablo Becerra-Acosta Molina (@jpbecerraacosta) March 23, 2026
En su mensaje, dejó claro que asumía las consecuencias del error editorial, marcando su dimisión como un acto de responsabilidad frente a la comunidad universitaria.
Este hecho ha reavivado la conversación sobre la importancia de los procesos editoriales, incluso en medios institucionales, así como el impacto que pueden tener los errores en la era digital.