
Su presencia en los estadios del mundo siguiendo a la Selección Mexicana se ha vuelto una constante. Héctor Chávez Ramírez, ampliamente conocido como “Caramelo”, es el aficionado más famoso del Tricolor.
Sin embargo, detrás de sus viajes ininterrumpidos y su llamativo sombrero de charro, existe una recurrente duda entre los seguidores del fútbol: ¿qué negocios tiene el mexicano que asiste a todos los partidos de la selección?
Lejos de los rumores, los ingresos que sostienen sus travesías provienen de actividades comerciales formales que él mismo ha compartido, las cuales combinan los bienes raíces y un largo trayecto en el comercio de la joyería.
¿Quién es Caramelo, apodo que recibe Héctor Chávez?
Héctor Chávez Ramírez, mejor conocido como ‘Caramelo’, es el más grande aficionado de la selección mexicana. Originario de Chihuahua, ha ganado la fama nacional e incluso internacional por ser uno de los más fieles seguidores en nunca perderse un partido en vivo del Tri.
Siempre ha estado presente en todas las Copas del Mundo, desde el primer partido al que asistió en México en el año 1986. Reconocido por portar su icónico sombrero charro y su peculiar pocho tricolor.
¿Qué negocio tiene para poder asistir a cada Copa del Mundo?
El principal motor económico que le permite adquirir los boletos, transportación y hospedajes; en la actualidad, Héctor Chávez trabaja los bienes raíces.
Este sector no solo representa su fuente fuerte de ingresos, sino que le otorga una ventaja clave: la modalidad remota.
Gracias a las herramientas digitales y de comunicación, puede coordinar cierres de contratos desde las sedes de los torneos o los hoteles donde se encuentra, lo que evita que detenga su productividad mientras viaja.
La joyería: El origen de su estabilidad financiera
La base económica que le permitió iniciar sus viajes internacionales comenzó décadas atrás. Antes de colocarse por completo en el sector de los bienes raíces, Chávez laboró en el rubro de la joyería fina durante 28 años que fue heredada por parte de su padre.
Esta costumbre, que inició poco después de asistir al Mundial de Italia 1990, le proporcionó la solidez financiera necesaria para consolidar un patrimonio familiar estable.
¿Cuánto gasta y cuánto gana?
Aunque las cifras exactas de sus ganancias totales son privadas debido a la naturaleza variable de las comisiones en bienes raíces, Chávez ha señalado que sus ingresos mensuales van de acuerdo con las ventas de inmuebles que ha realizado.
En cuanto a los ingresos que requiere su faceta como aficionado, la estimación financiera para mantener una ruta de asistencia constante a torneos internacionales puede significar una inversión aproximada de entre los 60 mil y 400 mil pesos por torneo donde juegue México.
Estos montos son cubiertos de forma íntegra por los rendimientos de sus negocios, los cuales se encuentran declarados ante las autoridades fiscales.