
Con un contundente 2-0 sobre Sudáfrica, México se llevó una victoria por ser su primer ganador oficial del torneo. El silbatazo final desató la euforia de la afición local, pero el festejo en las calles de la capital no fue exclusivo de los mexicanos.
De manera sorpresiva, varios ciudadanos de diversas nacionalidades africanas se sumaron a las celebraciones en Ciudad de México, por lo que nos deja con la incógnita de por qué apoyaron a México y no a Sudáfrica.
¿Por qué los africanos celebraron dicha victoria y no mostraron apoyo a Sudáfrica?
El silbatazo final en el partido inaugural de la Copa del Mundo de 2026 desató la euforia en territorio mexicano, pero también provocó una reacción sumamente peculiar a miles de kilómetros de distancia.
En redes sociales, miles de aficionados de países como Nigeria, Ghana, Zimbabue y el Congo celebraron abiertamente el tropiezo de la selección de Sudáfrica frente al conjunto tricolor.
🇳🇬🇲🇽We’re Nigerians, but today we are Mexicans.
— we love ghana (@weloveghana042) June 11, 2026
— As group of Nigerians gathered in Mexico City to support Mexico against South Africa. pic.twitter.com/f7VmPrNJ3C
Lo que para muchos podría parecer una simple rivalidad deportiva, en realidad es el reflejo de profundas heridas políticas y sociales que han fracturado la relación de Sudáfrica con el resto del continente africano.
La herida de la xenofobia y el reclamo de ingratitud
El principal motor de este rechazo radica en las violentas olas de xenofobia que se han registrado en territorio sudafricano durante las últimas décadas.
Comunidades de migrantes provenientes de naciones vecinas han sido blanco de persecuciones, discursos de odio y ataques debido a tensiones económicas internas en el país del sur.
Para el resto del continente, esto es visto como una traición histórica absoluta. Durante las oscuras décadas del apartheid, que significa separación, fue un sistema oficial de segregación racial impulsado por el Partido Nacional. Este modelo dividió por ley a los ciudadanos en cuatro grupos: blancos, negros, mestizos e indios, arrebatándoles la libertad de elegir y controlar por completo los espacios donde puedan vivir, trabajar y estudiar.
Países de toda África Central y Occidental ofrecieron refugio, financiamiento y un sólido apoyo diplomático a los líderes exiliados del Congreso Nacional Africano (CNA) en su lucha por la libertad.
Que hoy en día los ciudadanos de esos mismos países que tendieron la mano sean discriminados en el suelo sudafricano ha generado el resentimiento que suele estallar públicamente en eventos como el Mundial.
El excepcionalismo y el espejo del fútbol
Otro factor cultural de peso es el denominado excepcionalismo sudafricano. Existe una percepción generalizada en la región de que una parte considerable de la población sudafricana mira al resto del continente con superioridad, asumiéndose como un ente económico y social completamente ajeno a las problemáticas del resto de África.
Con ello da a entender el motivo por el cual varias personas africanas y afrodescendientes celebraron la victoria de México contra el enemigo número uno del continente africano, que es Sudáfrica.
A Black man scoring the first goal of the 2026 World Cup to silence the African continent’s most hostile nation towards Black foreigners is absolutely poetic. Thank you, Mexico! 🇲🇽
— Gimba Kakanda (@gimbakakanda) June 11, 2026
El fútbol funciona como la válvula de escape perfecta para estas tensiones de la vida real. Al verse superados en la cancha por el dinamismo de la selección mexicana, los Bafana Bafana no solo se llevaron encima por la espalda la derrota de su selección, sino también con el peso de un reclamo geopolítico que no se olvida.
Para sus vecinos africanos, ver caer a Sudáfrica en el escenario internacional fue la oportunidad perfecta para cobrar una vieja factura social que el balón, y solo por noventa minutos, dejó en evidencia ante los ojos del mundo y por las redes sociales.