
Revisar tu celular antes de irte a dormir, un hábito tan cotidiano y supuestamente inofensivo, podría comprometer tu descanso, capacidad de concentración e incluso tu salud física.
Durante la conferencia “Trastornos del sueño y mentales inducidos por el uso de las tecnologías de la información y la comunicación”, especialistas de la UNAM analizaron cómo la hiperconectividad —término que define nuestra conexión ininterrumpida con los entornos digitales— está modificando los hábitos de descanso y afectando el bienestar de millones de personas.
Cómo afectan las pantallas al sueño
La luz azul emitida por dispositivos electrónicos puede alterar el funcionamiento del reloj biológico durante la hora de descanso. Esto sucede porque ciertas células de la retina detectan este tipo de luz y envían señales al cerebro similares a las que produciría la luz solar.
Como consecuencia, disminuye la producción de melatonina, hormona encargada de preparar al organismo para dormir. Esto puede provocar dificultades para conciliar el sueño, despertares frecuentes durante la noche y una reducción en la calidad del descanso.
Cuando estos hábitos se mantienen por largos periodos, pueden aparecer síntomas como fatiga constante, irritabilidad y somnolencia durante el día.
La falta de sueño afecta la memoria y la concentración
El sueño desempeña un papel fundamental en procesos como la memoria, el aprendizaje y la regulación emocional. Por ello, las personas que descansan poco suelen experimentar dificultades para concentrarse, menor capacidad para procesar información y problemas para resolver tareas complejas.
De acuerdo con los especialistas, dormir menos de lo necesario puede impactar tanto el rendimiento académico como el desempeño laboral, debido a una disminución en la atención y la capacidad de toma de decisiones.
Riesgos para la salud física por dormir poco
Los especialistas también destacaron que la falta crónica de sueño está relacionada con problemas de salud más graves.
Diversas investigaciones han asociado el descanso insuficiente con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes tipo 2 y alteraciones metabólicas. Además, dormir poco puede debilitar el sistema inmunológico, reduciendo la capacidad del organismo para combatir infecciones.
Ante este panorama, los expertos recomendaron establecer horarios de desconexión, limitar el uso de pantallas antes de dormir, reducir las notificaciones innecesarias y fomentar actividades recreativas alejadas de los dispositivos electrónicos.