
Un estudio encabezado por investigadores del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Oxford encontró que este tipo de baile social ayuda a reducir los síntomas de depresión, además de disminuir la ansiedad social y aumentar la sensación de felicidad cotidiana.
La investigación, publicada esta semana, evaluó a 121 jóvenes de entre 18 y 24 años que presentaban síntomas depresivos de leves a moderados. Como parte del ensayo, un grupo participó en un programa de clases de salsa durante ocho semanas, mientras que otro permaneció en lista de espera para comparar los resultados.
Antes, durante y después del programa, todos los participantes fueron sometidos a evaluaciones de salud mental. Al finalizar el estudio, quienes asistieron a las clases registraron una disminución significativa de los síntomas depresivos, con una diferencia de 2.45 puntos en la escala PHQ-9 respecto al grupo de control. Además, reportaron una reducción en la ansiedad social y un incremento notable en los niveles de felicidad diaria.
La autora principal del estudio, Brennan Delattre, investigadora doctoral de la Universidad de Oxford, calificó los resultados como “alentadores” y destacó que la salsa ofrece un entorno social estructurado que puede facilitar la interacción para personas que experimentan dificultades en este ámbito.
Explicó que este baile combina pasos definidos, coreografías, rotación constante de parejas y una dinámica predecible, elementos que permiten establecer contacto con otras personas dentro de un contexto organizado y menos intimidante que otras situaciones sociales.
Aunque los investigadores subrayan que la salsa no reemplaza los tratamientos psicológicos o psiquiátricos convencionales, consideran que puede convertirse en una alternativa complementaria para promover el bienestar emocional.
“Si bien el baile de salsa no sustituye otros tipos de atención a la salud mental ni será adecuado para todos, nuestros hallazgos sugieren que el baile social merece una atención seria como parte de un conjunto más amplio de apoyo al bienestar de los jóvenes”, señaló Delattre.
Los autores consideran que los resultados abren la puerta a explorar con mayor profundidad el papel que actividades recreativas y sociales, como el baile, pueden desempeñar en la prevención y el tratamiento de problemas de salud mental entre la población joven.