
La infancia es la etapa de la vida humana en la que el aprendizaje se consume de la forma que una esponja haría con el agua, un periodo en el que los primeros hábitos se asientan en la vida de cada persona para el resto de sus días. Una de estas costumbres, es el lavado de dientes, práctica de higiene instruida tanto por padres y madres de familia, como prácticas preescolares para fomentar el correcto desarrollo.
Sin embargo, dado que todo conocimiento está sujeto a la constante actualización conforme los estudios especializados avanzan, es tiempo de tomarnos un momento para mirar a los hábitos creados en la infancia y preguntarnos: ¿estoy realizando el lavado correcto de dientes?
El cepillado dental correcto: ¿qué dicen los expertos?
El cuidado de dientes cambia respecto a la edad de la persona, por lo que los y las especialistas en la salud bucal han difundido una serie de consejos que deben aplicarse en las infancias, así como recomendaciones en el cepillado de dientes para adultos y adultas.
Según señala la Asociación Dental Americana, el cuidado infantil de dientes debe realizarse de la siguiente manera:
- Bebés: Tras la manifestación del primer diente, el cepillado debe realizarse con pasta dental con flúor. Para bebés menores de un año, tiene que utilizarse una pequeña cantidad (del tamaño de un grano de arroz) y debe ser un cepillo de dientes para bebés. Dado que la leche materna y de fórmula también contienen azúcar, tiene que evitarse el consumo del bebé entre 10 y 15 minutos después de cepillarse los dientes.
- Primera infancia: La recomendación general es continuar el cepillado de dientes a tu hijo/a hasta que tenga unos seis años. En este proceso, también se deberá otorgarle al infante momentos para practicar por sí mismo. Posteriormente, cuando los dientes empiecen a juntarse en la parte de atrás,será tiempo de usar hilo dental.
- Niños y niñas mayores a 6 años: Tendrás que seguir supervisando el cepillado y el uso del hilo dental de tu hijo/a, de modo que realice ambas actividades de forma segura e independiente. En este punto, también deberás instruirle los momentos adecuados para enjuagarse la boca y cuándo debe evitar beber agua.
Tanto en infancias como en personas adultas, los expertos y expertas recomiendan un cepillado dientes durante dos minutos completos, ya que el lavado “superficial” de treinta segundos no elimina toda la placa ni los restos de comida.
A su vez, reiteran la importancia del uso constante de hilo dental para deshacerse por completo de los residuos.
¿Por qué no debes enjuagar con agua tus dientes después del cepillado?
De acuerdo con especialistas en el cuidado dental, las personas tienen que evitar enjuagarse con agua tras realizar el cepillado, ¡y no sólo eso!, sino que también resaltan evitar todo tipo de líquido después del lavado, debido a que esta acción, independientemente del líquido, elimina el flúor de la pasta dental.
"El flúor necesita tiempo para actuar y remineralizar el esmalte", señalan expertos, recomendando a la población mundial esperar de diez a quince minutos para que el flúor haga efecto antes de consumir alguna bebida o enjuagarte la boca.
Entre los principales líquidos a evitar después del lavado de dientes, destacan:
- Refrescos.
- Jugo de naranja.
- Cualquier bebida dulce o ácida.
“A lo largo del día, los dientes desarrollan una fina capa protectora que los protege de los azúcares y los ácidos, sin embargo, eliminas esta capa al cepillarte, lo que provoca que el azúcar y el ácido dañen directamente el esmalte dental”, advierten.