
El catálogo de Netflix sumó la película “La Captura”, filme dirigido por Chava Cartas que retrata la tercera y definitiva aprehensión del capo mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán, acontecida el 8 de enero de 2016.
Sin embargo, a diferencia de otras producciones sobre el narcotráfico, esta cinta centra su narrativa en las acciones de los dos elementos de la Policía Federal que interceptaron y custodiaron al capo en la carretera Los Mochis.
Para salvaguardar su integridad y la de sus familias, las identidades reales de ambos agentes han permanecido bajo estricto secreto de Estado.
En la película, sus figuras son adaptadas bajo los nombres ficticios de Arturo Carmona y Héctor Rosales.
¿Qué fue de los dos policías en la vida real? ¿Asesinaron a alguno de ellos?
Ante las especulaciones sobre el destino de los oficiales tras rechazar millonarios sobornos y amenazas de muerte en el Hotel Doux, ninguno de los dos policías fue asesinado.
Tras los hechos registrados en 2016 y la posterior extradición del líder del Cártel de Sinaloa a Estados Unidos, el Estado mexicano y las autoridades federales implementaron las siguientes medidas de protección.
Ambos agentes recibieron reconocimientos oficiales por su lealtad institucional y fueron sacados de México junto con sus familiares por la seguridad de ambos policias.
En el caso de Arturo Carmona, de acuerdo con el desenlace documental que retoma la película, el oficial regresó años después a territorio nacional con su esposa y tres hijos, donde vive bajo una identidad protegida y en una ubicación confidencial.
Por otro lado, el caso de Héctor Rosales permaneció bajo el esquema de protección de testigos y seguridad internacional, postergando su proceso de jubilación para mantener su resguardo operativo.
¿Cómo ocurrió la detención de “El Chapo” en Los Mochis?
La detención reflejada en el filme fue el resultado de una coincidencia operativa tras la incursión de las Fuerzas Armadas:
Durante la Operación Cisne Negro encabezada por la Marina de México en una casa de seguridad de Los Mochis, Guzmán Loera y su jefe de seguridad, “El Cholo Iván”, escaparon por un túnel oculto conectado al sistema de alcantarillado.
Al subir los niveles de agua en las tuberías, salieron a la superficie y despojaron a un ciudadano de un vehículo Focus blanco para intentar huir de la zona urbana.
Los dos agentes federales que realizaban patrullaje de rutina detectaron el automóvil con reporte de robo sobre la carretera.
Al marcarle el alto y proceder a la revisión, identificaron al criminal más buscado de México, procediendo a su arresto y posterior resguardo temporal en un motel de la zona hasta la llegada de los refuerzos militares.