
Un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) nos ofrece un panorama del consumo de plástico en el mundo. Se analizan las posibles soluciones a consumo excesivo de plástico que no sólo contamina el planeta, sino que tiene potenciales efectos en la salud del consumidor.
¿Cuál es la solución al consumo de plástico?
A pesar de tener poco más de un siglo en producción, el plástico se ha convertido en uno de los productos más comercializados. Esto se debe a su bajo costo de producción y practicidad para el consumidor. Sin embargo, por muchos años ya se ha hablado de las devastadoras consecuencias que este puede tener en el medio ambiente debido a su tardado proceso de descomposición.
También en años recientes se ha dado a conocer más sobre los posibles efectos de salud que este material puede tener. En botellas de agua PET, por ejemplo, se han hallado partículas micro y nanopláticas. Aunque las consecuencias de los microplásticos es algo que apenas comienza a estudiarse, ya se han detectado en tejido humano.
En una entrevista publicada en UNAM Global Revista con Gian Carlo Delgado Ramos, investigador del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, , se aborda el tema del plástico y se revisa cómo ha cambiado el panorama de su consumo a partir de los esfuerzos de reciclaje, así como también se examinan otras posibles soluciones a la saturación de plástico.
Mientras que el reciclaje ha sido la principal medida contra la contaminación de este material, el estudio señala que entre 2018 y 2023 los envases de plástico aumentaron un 8%, por lo que esta medida no ha resultado ser suficiente. Además, señala que el plástico abarca diversos tipos de polímeros, y no todos pueden ser reciclados de la misma forma. El PET ha desarrollado un mercado de reciclaje eficiente, pero otros como el poliestireno expandido resultan más difícil de recuperar. E incluso con aquellos plásticos que se pueden reciclar el proceso puede llegar a ser costoso e incluso peligroso para aquellos que participan en él.
Un tema importante que se trata es aquel de los bioplásticos, una de las soluciones que se han propuesto para disminuir el consumo de plásticos de origen fósil. Actualmente, este tipo de plásticos representan únicamente el 0.5% de la producción global de plásticos. Aunque muchos de estos se degradan en tiempos mucho menos que otros plásticos, los expertos advierten que este tipo de polímero no representa una solución permanente. Esto debido a que, al estar hechos de materiales orgánicos, pueden provocar una sobreexplotación de recursos como agua y tierra. Además, no están exentos de sustancias que pueden llegar a ser tóxicas.
El estudio nos recuerda que la responsabilidad no es completamente individual. Mientras que reciclar y cambiar a productos con envases bioplásticos puede contribuir, se debe exigir a las compañías y organismos regulatorios llegar a un tratado internacional sobre el uso de plásticos. Medidas como aquellas que se tomaron en la Ciudad de México para disminuir el uso de plásticos de un sólo uso son pasos importantes, pero deben llevarse a mayor escala para que tengan un efecto notable en el planeta.