
El café de olla y el espresso parecen pertenecer a dos mundos distintos. Uno remite al piloncillo, la canela, las reuniones familiares y una olla al fuego, mientras que el otro, al café de especialidad, la molienda precisa, la extracción y las cafeterías donde cada variable parece tener su propia regla.
Pero, en realidad, ambos parten de la misma idea: hacer de una taza de café una experiencia única.
México tiene una tradición cafetalera desde hace décadas
Esta es una de las conversaciones más interesantes alrededor del café en México: cómo las nuevas herramientas para preparar café en casa, como Ninja Luxe Café Pro, están permitiendo experimentar con técnicas que antes parecían reservadas para baristas, mientras los sabores que reconocemos desde siempre siguen siendo una fuente de inspiración.
México tiene además una tradición cafetalera extensa al producir alrededor de 1 millón de toneladas de este delicioso y aromático grano cada año, en una docena de estados, entre ellos Chiapas, Veracruz y Puebla, que se consideran entre los principales productores del país, de acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
¿Cuándo se celebra el Día Internacional del Café?
Así que, de cara al Día Internacional del Café, que se celebra el 1 de octubre, la pregunta puede ser: ¿qué más es posible hacer con el café que se produce en el país para impulsar cada vez más su desarrollo?
El café de olla, por ejemplo, tiene una combinación difícil de confundir: café, canela y piloncillo. Dependiendo de la receta, puede incorporar otras especias, pero su identidad está precisamente en esa mezcla de aromas y dulzor.
Llevarlo al lenguaje del espresso permite separar sus elementos esenciales y volver a construirlos utilizando otra técnica.
Un barista o cualquier persona podría partir de un espresso preparado con un grano nacional, incorporar un jarabe ligero de piloncillo y terminar con leche texturizada con canela.
Incluso puede utilizar la espuma como vehículo para llevar el aroma de la especia a la parte superior de la bebida.
El resultado mantiene los sabores que reconocemos, pero cambia por completo la experiencia.
Con Ninja Luxe Café Pro, preparar ese tipo de bebidas deja de requerir que cada variable se controle manualmente desde el primer intento. La tecnología Barista Assist recomienda automáticamente el tamaño de molienda y monitorea la preparación, mientras que el molinillo integrado ofrece 25 configuraciones y la dosificación basada en peso ayuda a conseguir una cantidad consistente de café.
Para alguien que quiere entrar al mundo del café de especialidad, esa diferencia puede ser importante. Porque una de las principales barreras para preparar espresso en casa es no saber por dónde empezar.
Para resolverlo, la tecnología de Barista Assist acompaña al consumidor mientras aprende los parámetros para lograr el café perfecto, haciendo que experimentar resulte menos complicado.
Cinco maneras de llevar los sabores mexicanos a la taza
Café de olla reinterpretado: Prepara un espresso doble con un grano mexicano y agrega un poco de jarabe de piloncillo infusionado con canela. Texturiza leche hasta conseguir una microespuma ligera y termina con una pizca de canela. La clave está en no sobrecargar la bebida de dulzor.
El espresso debe seguir teniendo presencia y funcionar como contrapunto del piloncillo. Para hacerlo más tradicional, puede infusionarse previamente el piloncillo con una rama de canela y utilizarse una pequeña cantidad de ese jarabe en la bebida.
Cold brew de horchata: Esta es probablemente una de las combinaciones más naturales entre cafetería contemporánea y sabores mexicanos. Prepara un cold brew y sírvelo sobre hielo. Agrega horchata al gusto y termina con cold foam y un poco de canela. El café aporta intensidad y notas tostadas; el arroz, la vainilla y la canela de la horchata aportan dulzor y textura.
Latte de cajeta y canela: Coloca una cucharada de cajeta en el fondo de una taza y prepara encima un espresso doble. Mezcla hasta integrar y agrega leche caliente con espuma ligera. Termina con un toque de canela. La combinación funciona porque el espresso aporta amargor y profundidad frente al dulzor de la cajeta. Para una versión menos dulce, basta con reducir la cantidad de cajeta y dejar que el café tenga mayor protagonismo.
Mocha de chocolate mexicano: Coloca aproximadamente 20 gramos de chocolate mexicano troceado o rallado en una taza y agrega un espresso doble recién preparado para ayudar a fundirlo. Mezcla hasta conseguir una base uniforme y termina con leche caliente y espuma. Una pizca de canela puede reforzar el especiado, mientras que una mayor proporción de espresso llevará la bebida hacia un perfil más intenso.
Espresso frío con vainilla y espuma de canela: Para una bebida más ligera, prepara un espresso doble y sírvelo sobre hielo. Agrega un toque de vainilla y termina con espuma fría espolvoreada con canela. También puede utilizarse leche vegetal para modificar el sabor. La bebida funciona precisamente por contraste: espresso intenso, vainilla aromática y una espuma ligera que cambia la textura en cada sorbo.
Con Ninja Luxe Café Pro ,una persona puede comenzar siguiendo las indicaciones de la máquina y, poco a poco, empezar a modificar variables por cuenta propia. Puede descubrir qué sucede cuando cambia el grano.
Qué pasa cuando utiliza una molienda diferente. Cuánto cambia una bebida cuando incorpora una espuma fría. O cómo un sabor tan familiar como el café de olla puede encontrar una nueva expresión cuando pasa por una extracción de espresso.
Porque quizá el futuro del café en casa consiste en tener más libertad para experimentar. Y en México, donde el café ya tiene una historia propia que cruza regiones, productores, recetas y rituales, esa libertad significa algo particularmente interesante: podemos aprender nuevas técnicas sin dejar atrás los sabores que ya forman parte de nuestra memoria.