
El 2 de agosto de 2027 habrá un eclipse total de sol, el cual es considerado a ser uno de los más largos en el siglo XXI, causando oscuridad total que terminaría superando los 4 minutos y llegando hasta a 6 minutos en su punto máximo.
Pero este fenómeno sin igual que no se repetiría en 150 años no podrá verse en todos los lugares del mundo, por lo que en caso de querer anticiparte y planear el viaje a los lugares desde los que será posible observarlo, aquí te lo decimos todo.
¿Dónde se verá el eclipse solar del 2027?
El eclipse solar de agosto de 2027 podrá ser visto en zonas de España y Gibraltar en Europa, así como en el norte de África en partes de Medio Oriente, en donde el cielo se oscurecerá por completo por algunos minutos y en otras regiones de Europa, África y Asia podrá observarse el fenómeno solo como eclipse parcial.
Se estima además que podrán observarse efectos visuales como:
- Corona Solar: es la capa más externa de la atmósfera del Sol, compuesta por plasma y que es solo visible durante un eclipse total de sol.
- Perlas de Baily: cadena de puntos luminosos que se pueden observar alrededor de la Luna justo antes y después de un eclipse solar total.
- Anillo de Diamante: fenómeno óptico que ocurre justo antes de la oscuridad total o inmediatamente después de la misma en un eclipse solar total.
¿Habrá otro eclipse antes del solar de agosto de 2027?
El día 6 de febrero de 2027 ocurrirá otro eclipse solar anular que formará el conocido “anillo de fuego”, que será visible principalmente en Sudamérica en el cono sur (Chile, Argentina y Uruguay) y África.
Precauciones para poder ver el eclipse solar de 2027
Para poder observar el eclipse solar total y el eclipse anular de 2027, es necesario tomar en cuenta varias medidas para mantener a salvo la vista y no sufrir afectaciones por observar este fenómeno de manera directa y sin protección:
- Utilizar lentes certificados para eclipses: deben cumplir con la norma internacional ISO 12312-2 y encontrarse en buen estado.
- No utilizar lentes de sol convencionales: por más oscuros que sean, no ofrecen la protección necesaria para observar directamente el Sol.
- Evitar mirar directamente al Sol durante las fases parciales: la protección ocular debe mantenerse mientras cualquier parte de la superficie brillante del Sol permanezca visible.
- Retirar los lentes únicamente durante la totalidad: solo cuando la Luna cubra completamente el Sol puede observarse el fenómeno directamente sin protección.
- Volver a colocarse los lentes antes de que termine la totalidad: en cuanto reaparezca una parte brillante del Sol, la observación directa deja de ser segura.
- No utilizar cámaras, binoculares o telescopios sin filtros solares adecuados: estos instrumentos concentran la radiación solar y pueden provocar lesiones oculares graves.
- Colocar los filtros en la parte frontal de los instrumentos ópticos: nunca debe observarse el Sol colocando los lentes para eclipses entre los ojos y unos binoculares, cámara o telescopio.
- No observar el Sol si los lentes están dañados: deben descartarse si presentan roturas, perforaciones o deterioro que pueda comprometer su protección.