
Para las noches con una tos que no te deja ni cerrar los ojos por cinco minutos, te contamos sobre uno de los remedios más populares, la inhalación de vapor.
Aunque no trabaja para eliminar la enfermedad, ayuda a descongestionar la nariz, aflojar la mucosidad y aliviar la irritación en la garganta. Aquí te decimos cómo prepararla.
¿Qué materiales se necesitan?
Lo primero que tienes que hacer es elegir un recipiente adecuado para la mezcla, te recomendamos uno amplio y profundo para que cubra tu nariz y boca sin tocar los bordes, revisa que este sea apto para el agua caliente.
Procura utilizar agua filtrada y hierbas naturales o aceite de esencias como hierbabuena, eucalipto, manzanilla, menta que ayudan a aliviar las molestias.
También debes tener a la mano una toalla que cubra el recipiente y tu cabeza, para evitar que salga el vapor.
¿Cómo se prepara?
El proceso es sencillo, hay que calentar entre 1 y 2 litros de agua hasta que hierva, posteriormente puedes añadir la esencia o hierba de tu preferencia.
Asegúrate que el agua emita vapor, pero sin llegar a generar quemaduras. Vacíalo al recipiente que elegiste y colócalo en una superficie plana.
¿Cómo se realizan las inhalaciones de vapor?
Coloca tu rostro frente a una distancia de 25 a 30 centímetros del agua, cúbrete con la tolla. Cierra los ojos y respira profundamente.
Asegúrate de mantener el espacio entre el agua y tu cara. Inhala el vapor durante 5 a 10 minutos, si es necesario, puedes tomar un descanso.
Te recomendamos que realices esta actividad entre 1 y 2 veces al día, especialmente antes de dormir.