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Del clásico con azúcar a las versiones rellenas, descubre los sabores de uno de los panes más queridos de México

Pan de muerto: 10 variedades que debes probar este Día de Muertos

Pan de muerto: 10 variedades que debes probar este Día de Muertos
Pan de muerto: 10 variedades que debes probar este Día de Muertos

El pan de muerto es uno de los antojos que más caracterizan a las tradiciones mexicanas. Su sabor a mantequilla, su aroma a naranja y la deliciosa azúcar comienzan a aparecer en panaderías, cafeterías y supermercados, mientras las ofrendas se preparan para recibir a quienes regresan, según la tradición, a visitar a sus seres queridos.

Pero aunque el pan redondo cubierto de azúcar sigue siendo el favorito de muchas personas, hoy existe un universo de variedades que vale la pena conocer. Hay recetas regionales con formas y decoraciones particulares, preparaciones tradicionales que cambian de un estado a otro y versiones contemporáneas que incorporan rellenos, coberturas y combinaciones inesperadas.

Si cada año esperas esta temporada para disfrutarlo, en La Crónica de Hoy te traemos algunas de las variedades de pan de muerto que conviene tener en el radar.

10 tipos de pan de muerto que muestran la diversidad de México

Pan de muerto tradicional

Es el que nunca falla: una pieza redonda con tiras de masa que representan huesos y una pequeña esfera en la parte superior. Suele llevar azúcar espolvoreada y un toque de naranja, aunque las recetas cambian de una panadería a otra. Su textura esponjosa y su sabor ligeramente cítrico lo convierten en un acompañante perfecto para el café o el chocolate caliente.

Pan de muerto con ceniza de totomoxtle

En Sinaloa existe una versión que llama la atención desde el primer vistazo. Su cobertura oscura se prepara con cenizas de totomoxtle, las hojas secas que envuelven las mazorcas de maíz. El resultado es un pan de apariencia muy distinta al tradicional.

Las pelucas de Hidalgo

En el Valle del Mezquital, las pelucas se distinguen por su forma ovalada y su superficie lisa. Se elaboran con ingredientes como harina, manteca, naranja y levadura, y suelen tener una dulzura más discreta que otras variedades. Son una muestra de cómo una misma celebración puede tener expresiones muy diferentes según la comunidad.

Fantasmas de Guanajuato

Aquí el pan adquiere una silueta humana. Estas piezas, también conocidas como ánimas de Acámbaro, se decoran con glaseado blanco y detalles de azúcar roja. Su apariencia recuerda a pequeñas figuras fantasmales y las convierte en una de las preparaciones más llamativas de la temporada.

Pan de ofrenda de Michoacán

En distintas comunidades michoacanas, el pan destinado a los altares se presenta en formas, colores y decoraciones variadas. Algunas piezas representan personas y animales; otras incorporan motivos vegetales. Cuando se hornean en hornos tradicionales de leña, adquieren aromas que forman parte de la identidad gastronómica de la región.

Despeinadas de Mixquic

San Andrés Mixquic, en la Ciudad de México, es conocido por sus celebraciones de Día de Muertos. Entre sus preparaciones destacan las despeinadas, unas roscas decoradas con azúcar de colores, ajonjolí y granillo. Sus acabados pueden variar entre panaderías, pero su aspecto festivo las hace inconfundibles.

Encaladillas del Estado de México

Si prefieres algo crujiente, las encaladillas son una alternativa interesante. Su textura recuerda más a una galleta que a un pan esponjoso y suelen prepararse con nata, además de incorporar decoraciones de azúcar. Algunas versiones contemporáneas también llevan chocolate.

Golletes de Puebla

Los golletes son panes con forma de rosca que suelen cubrirse con azúcar rosa. En algunas ofrendas se colocan atravesados por cañas de azúcar, dentro de una tradición que les atribuye un significado simbólico relacionado con la muerte. Su forma y color los distinguen de las piezas más conocidas.

Pan de muñeco de Guerrero

Con una silueta que representa el cuerpo humano, este pan se decora con azúcar rosa o detalles de distintos colores. También se conoce como mono y forma parte de las expresiones regionales de la temporada. Más que una pieza de repostería, es un ejemplo de cómo las comunidades incorporan sus propias representaciones a la celebración.

Pan de juguete de Veracruz

Este pan puede adoptar figuras humanas, animales y otras formas. Algunas versiones se rellenan con cajeta, nata, queso o crema de avellanas, por lo que también conquista a quienes buscan sabores más golosos. Acompañarlo con café o chocolate caliente es una buena manera de disfrutarlo sin que el relleno opaque por completo su sabor.

¿Cuál es el mejor pan de muerto?

No hay una respuesta única. Si te gustan los sabores clásicos, el tradicional es una apuesta segura; si buscas conocer la gastronomía regional, las pelucas, los golletes y las despeinadas ofrecen experiencias distintas. Y para quienes prefieren los postres más abundantes, las versiones rellenas tienen un lugar especial.

Lo interesante es que el pan de muerto en México va mucho más allá de una receta. Sus formas, ingredientes y decoraciones cuentan historias de comunidades que mantienen viva una tradición y la adaptan a sus propios gustos.

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