
El nombre de José Luis Calva Zepeda todavía provoca escalofríos cuando se recuerda uno de los expedientes criminales más impactantes de la Ciudad de México. Conocido como el Caníbal de la Guerrero, este hombre construyó una imagen de poeta y escritor que contrastaba con los terribles hechos que salieron a la luz en 2007.
Ahora, casi dos décadas después, su historia vuelve a generar interés gracias a El Poeta Caníbal, una producción documental de HBO Max que recupera los detalles del caso y pone sobre la mesa aspectos poco conocidos de la investigación.
Pero más allá de los acontecimientos que conmocionaron al país, la producción también permite acercarse a la manera en que los especialistas analizaron su comportamiento, la relación que establecía con las mujeres y las fallas institucionales que complicaron las pesquisas.
¿Quién era José Luis Calva, el llamado Caníbal de la Guerrero?
En 2007, el caso de José Luis Calva Zepeda sacudió a la opinión pública después de que las autoridades descubrieran restos humanos en su departamento, ubicado en la colonia Guerrero, en la Ciudad de México.
Uno de los hallazgos más impactantes ocurrió cuando los investigadores encontraron el cuerpo de Alejandra Galeana dentro de un clóset. También localizaron partes de sus restos en distintos puntos del inmueble, incluidos el refrigerador y el bote de basura.
La presencia de restos de carne en una sartén y un plato sobre la mesa alimentó las sospechas de un posible acto de canibalismo. Sin embargo, existe un detalle importante: durante una entrevista, Calva negó haberse comido los restos humanos.
El apodo con el que pasó a la historia surgió precisamente de las circunstancias encontradas en aquel departamento, aunque es importante distinguir entre los hallazgos documentados y aquello que no quedó confirmado.
¿Cómo era el perfil criminal del Caníbal de la Guerrero?
La personalidad de Calva Zepeda es uno de los aspectos que más llaman la atención en el documental. Patricia Payán, criminóloga que participó en la elaboración de su perfil criminal, explicó en entrevista para La Crónica de Hoy que identificaron características relacionadas con el trastorno antisocial de la personalidad.
Por su parte, Laura Alor, especialista en psicología criminal forense, nos lo describió con un comportamiento marcado por el egocentrismo, el narcisismo, el sadismo y un profundo desprecio hacia las mujeres.
También señaló una contradicción que resultó particularmente relevante para comprender su forma de relacionarse: mientras mostraba resentimiento hacia la figura materna, parecía necesitar constantemente los cuidados y la atención de las mujeres.
Esta combinación de comportamientos fue parte del análisis especializado que permitió reconstruir su perfil. No se trataba solamente de conocer los crímenes, sino de entender los mecanismos que utilizaba para acercarse a sus víctimas.
La imagen de poeta que utilizaba para conquistar
Uno de los elementos más inquietantes del caso era la personalidad que proyectaba ante otras personas.
Calva se presentaba como poeta y escritor, una faceta que utilizaba para construir una imagen seductora y establecer vínculos con mujeres. De acuerdo con Laura Alor, esa apariencia contrastaba profundamente con los rasgos violentos identificados durante el análisis criminal.
La especialista destacó que esa capacidad para mostrarse encantador podía facilitar el acercamiento a mujeres en situaciones de vulnerabilidad.
Precisamente, este contraste es uno de los puntos que hacen que el expediente siga despertando preguntas: la distancia entre la identidad que una persona muestra públicamente y las conductas que puede mantener en privado.
Las fallas de investigación que marcaron el caso
El expediente también dejó al descubierto problemas de coordinación entre las autoridades de la Ciudad de México y el Estado de México.
Patricia Payán explicó que la falta de comunicación entre ambas entidades dificultó relacionar oportunamente otros homicidios atribuidos a Calva Zepeda, particularmente los ocurridos en el municipio de Chimalhuacán, con el crimen investigado en la capital.
Esta desconexión representó un obstáculo para reconstruir el alcance de sus actividades criminales y evidenció la importancia de compartir información entre instituciones cuando existen investigaciones relacionadas.
La criminóloga señaló que actualmente hay una mayor comunicación entre autoridades, lo que facilita vincular casos y detectar posibles coincidencias.
¿De qué trata El Poeta Caníbal, el documental de HBO Max?
El Poeta Caníbal recupera uno de los casos más recordados de la nota roja mexicana mediante testimonios de personas que conocieron de cerca la investigación.
Entre las voces que participan se encuentra la de Patricia Payán, además de periodistas que cubrieron los acontecimientos de 2007. Sus relatos permiten revisar el expediente desde distintas perspectivas y conocer cómo se construyó el perfil criminal del responsable.
La producción no solamente reconstruye los hechos que dieron origen al sobrenombre del Caníbal de la Guerrero. También invita a reflexionar sobre la violencia contra las mujeres, las señales de alerta en relaciones potencialmente peligrosas y la importancia de contar con investigaciones coordinadas.
A casi 20 años de aquel caso, la historia de José Luis Calva sigue siendo un recordatorio de que detrás de algunos de los expedientes criminales más estremecedores también existen fallas institucionales, víctimas y preguntas que la sociedad todavía necesita hacerse.