
A los ocho años, Xóchitl Guadalupe Cruz López diseñó un calentador de agua con materiales reciclados para ayudar a su familia a enfrentar el frío de los Altos de Chiapas. Su talento científico recibió un reconocimiento de la UNAM y podría conocer a la presidenta Claudia Sheinbaum.
La historia de Xóchitl Guadalupe Cruz López comenzó con una necesidad cotidiana en los Altos de Chiapas. La niña observó que las bajas temperaturas de San Cristóbal de las Casas convertían algo tan habitual como bañarse en un problema para las familias de su comunidad.
La posibilidad de enfermar por utilizar agua fría la llevó a buscar una solución desde la ciencia: construir un calentador solar con materiales reciclados y de bajo costo, se narró en la revista UNAM Global.
Años después, su nombre vuelve a llamar la atención. La presidenta Claudia Sheinbaum manifestó públicamente su interés por conocerla, luego de que el creador de contenido Alexis Omman difundiera un video para solicitar que se reconociera el trabajo de la joven inventora.
“Querido Alexis, vi tu video. Me encantaría conocer a Xóchitl y apoyarla”, respondió Sheinbaum en los comentarios de la publicación.
¿Quién es Xóchitl Guadalupe Cruz López?
Originaria de San Cristóbal de las Casas, Xóchitl mostró curiosidad por la ciencia desde los cuatro años. Aunque creció en una comunidad rural y su familia no contaba con recursos para pagar formación especializada, encontró una oportunidad de aprendizaje en el Programa Adopte un Talento (PAUTA), iniciativa vinculada con la UNAM y el entonces Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.
La niña desarrolló un calentador solar pensado para aprovechar la energía del sol sin recurrir a gas ni electricidad.
El primer prototipo incorporó puertas de vidrio, mangueras, recipientes y botellas de plástico. Estas últimas, pintadas de negro, permiten absorber el calor solar y transferirlo al agua. Mediante circulación natural, el líquido caliente llega al depósito para su almacenamiento.
El reconocimiento de la UNAM a Xóchitl Guadalupe
El proyecto llevó a Xóchitl a convertirse en la primera niña en recibir el Reconocimiento ICN a la Mujer, otorgado por el Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM.
La distinción destacó una propuesta científica desarrollada desde una necesidad doméstica, con materiales accesibles y una perspectiva de beneficio comunitario.