Las epífitas son plantas que viven encima de otros árboles. No son parásitas, ya que no obtienen ningún recurso, como agua o nutrientes, de los árboles, ya que sus raíces no establecen contacto fisiológico con los haces vasculares de los árboles, sino que sólo les sirven para mantenerse bien sujetas de los troncos y ramas. Estas plantas son muy importantes en los bosques, ya que mantienen múltiples relaciones con diversos organismos.
Algunas de estas plantas conocidas como bromelias o tenchos, tienen formas arrosetadas ya que sus hojas se traslapan un poco adquiriendo una forma de embudo o “cubetita”, donde captan y almacenan el agua de lluvia, así como hojas, ramillas, flores y frutos que cae del árbol que las hospeda y que pueden permanecer por mucho tiempo dentro de la planta. Algunas especies de bromelias son grandes que pueden llegar a almacenar varios litros de agua y una buena cantidad de materia orgánica, y curiosamente no emiten olores a pudrición o agua estancada. Esta mezcla de agua y materia orgánica es la combinación perfecta que permite que diversos grupos de organismos, tanto unicelulares, invertebrados y vertebrados, completen todo su ciclo de vida o una buena parte de el en estas plantas. Incluso, se ha registrado que algunos árboles tropicales pueden desarrollar raíces aéreas que se introducen en las bromelias para alimentarse de ese “caldo” rico en nutrientes.
Entre los microrganismos se encuentran las bacterias y hongos que son las encargadas de descomponer la materia orgánica presente, transformándola en nutrientes aprovechables por otras especies. También se encuentran microalgas y protozoarios; las primeras realizan fotosíntesis y mejoran las condiciones del agua, mientras que las segundas que se alimentan de las bacterias, hongos y algas, con lo que se regulan sus poblaciones. Los microorganismos de las bromelias han sido poco estudiados y muchos solo habitan en ellas, por lo que seguramente estas plantas contienen nuevas especies para la ciencia.
Los insectos por su parte llegan a ser muy numerosos en estas plantas. Diversas especies de arácnidos, crustáceos y miriápodos habitan regularmente estas plantas. Otros grupos de insectos, como los mosquitos, libélulas y mariposas aprovechan el agua y los nutrientes acumulados para que sus larvas se desarrollen. Mientras que algunas hormigas, pueden ocupar las plantas completamente, aprovechando cada rincón que ofrecen las rosetas para la construcción de sus nidos. Otro grupo de invertebrados poco común que puede encontrarse en las bromelias son las lombrices, donde transforman la materia orgánica en un suelo rico en nutrientes. Estas lombrices son muy especializadas y solo viven en estas plantas.
Mientras que entre los vertebrados se han visto anfibios, reptiles, aves y hasta mamíferos en las bromelias. Muchos de estos animales, como las aves, culebras y monos beben el agua acumulada y se alimentan de los insectos presentes; pero otros, como las aves en el día, y murciélagos y ratones en la noche, son atraídos por el néctar que producen las flores siendo unos polinizadores muy eficientes. En cambio, mamíferos como las ardillas, no benefician a las bromelias, ya que estas consumen los tejidos tiernos de las inflorescencias durante su desarrollo.
Debido a la gran cantidad de bromelias que pueden encontrase en los bosques, es de esperarse que su papel en el mantenimiento de la biodiversidad es muy importante. Por lo que la conservación de los árboles en esos bosques, que son quienes hospedan a las bromelias epífitas, no solo las conserva, también conserva muchos organismos que dependen de ellas, siendo algunos de ellos aún desconocidos para la ciencia.
*Red Ecología Funcional ,INECOL