Entrevista — Felipe Flores quien les habla. En un ecosistema mediático donde la hegemonía del entretenimiento adolescente parecía dictada de forma exclusiva por el idioma inglés y las narrativas estadounidenses, emergió una figura que reescribió las reglas del juego para nuestra región. Martín Saban no es solo un director o un creador audiovisual con una cámara al hombro; si lo analizamos desde una óptica sociológica y de impacto cultural, se ha erigido como un verdadero paladín de la juventud iberoamericana.

Sus producciones lograron romper con ese tópico del monopolio anglosajón, entregando a toda una generación las primeras grandes series de adolescentes habladas en español latino, dotándolas de una identidad propia, de un sentido de pertenencia y de un alcance verdaderamente global. Saban, el artífice de fenómenos como Violetta y Soy Luna para The Walt Disney Company, estuvo en la Ciudad de México a finales de marzo como parte de una extensa gira internacional.
Su estancia en el país va mucho más allá de la promoción. En un acto que reafirma su interés por cultivar a las nuevas generaciones de talento, el director argentino-español impartirá un curso presencial de dirección audiovisual, acompañado de workshops de actuación frente a cámara. Esta iniciativa formativa ya ha dejado huella en más de 250 alumnos en ciudades tan diversas como Buenos Aires, Tel Aviv y Miami. De manera paralela, aprovechará su estadía para avanzar en el desarrollo de lo que será su primer proyecto puramente cinematográfico, con miras a ser filmado próximamente en territorio mexicano.
Para entender el peso de Saban, hay que mirar sus más de 25 años de trayectoria. Su impacto no se limita al nicho juvenil; también ha sido el arquitecto visual de ficciones de enorme resonancia social en el primetime argentino, dirigiendo piezas como Valientes, Soy Gitano, Hombres de Honor, Argentina Tierra de Amor y Venganza, y la aclamada Padre Coraje, que en 2004 se alzó con el máximo galardón de su país: el Premio Martín Fierro de Oro.
En los últimos años, su capacidad de adaptación lo ha llevado a conquistar el terreno del streaming. Apenas en 2023, consolidó otro triunfo en Disney+ con Sé Tú Misma, serie de la cual fue cocreador y director, ganadora del Martín Fierro al Mejor Programa Musical Juvenil. Ahora, todas las miradas están puestas en el mes de julio, fecha programada para el estreno mundial de la nueva temporada de Soy Luna en la misma plataforma. Rodada a lo largo de 2025 entre Argentina y México, esta coproducción con Metrovisión marca el regreso de la franquicia a diez años de su debut original, buscando reconectar con aquellos millones de seguidores que crecieron viéndose reflejados en sus historias.
Sumando su trabajo en documentales y videoclips musicales —que en conjunto superan la astronómica cifra de 1,500 millones de reproducciones en YouTube— queda clara la tremenda capacidad de Saban para conectar con el pulso de las audiencias mundiales. Su visita a México no es solo un hito en la agenda de entretenimiento, es la confirmación de un creador que sigue apostando por expandir y nutrir la voz audiovisual de nuestra región.