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Se trata de “El obispo Ignacio Valdespino y el conflicto religioso. Antología documental (1927-1928)”. El volumen tardó en publicarse porque los editores buscaban un manuscrito en la Santa Sede, en Roma, lo cual no encontraron

Jean Meyer presenta el último libro que escribió sobre la guerra cristera

Libro. “Tengo 84 años, si Dios me da licencia presentaré el libro que acabo de entregar al Colegio de México, que me pidió una Historia mínima de Ucrania, dijo Jean Meyer.

“Tengo 84 años, si Dios me da licencia, voy a sacar un libro: acabo de entregar al Colegio de México -que me lo pidió- una Historia mínima de Ucrania, porque yo estoy totalmente metido en la defensa de Ucrania y el año pasado publiqué un libro que se llama Una guerra ortodoxa: Rusia, Ucrania y la religión 1988-2024”, comenta Jean Meyer a Crónica.

Al terminar la presentación de la publicación, “El obispo Ignacio Valdespino y el conflicto religioso. Antología documental (1927-1928)”, editada por Jean Meyer y Juan Carlos Casas, en la Universidad Pontificia de México, el autor de más de 30 libros confiesa que es el último libro que piensa producir sobre el conflicto religioso conocido como la “Cristiada” o “guerra cristera”.

Asimismo, durante la conferencia recuerda que hace más de 15 años ya había dejado de trabajar sobre este tema, pero su colega, la historiadora Clara García se acercó y le contó que el archivo histórico del arzobispado de México se encontraba en la calle de Córdoba.

Además de estar “perfectamente organizado, catalogado y abierto”, la historiadora le dijo que había un par de estudiantes a cargo de dicho archivo y azuzó la curiosidad del investigador.

“Y pues me caí en el archivo y me puse a nadar porque es un archivo inmenso”, relata.

Meyer opina que este trabajo demuestra la importancia de seguir investigando, así como lo complicado, enredado y confuso que fue el asunto del conflicto religioso, de la suspensión del conflicto, de la lucha armada, de la lucha civil no armada y de las negociaciones de paz para conseguir unos arreglos, si es que se pueden llamar arreglos.

EL LIBRO

Aunque el manuscrito estuvo listo desde 2018, “El obispo Ignacio Valdespino y el conflicto religioso. Antología documental (1927-1928)” tardó en publicarse porque los editores buscaban un manuscrito en la Santa Sede, en Roma, lo cual no encontraron.

“Monseñor Valdepino menciona que va a mandar una copia completa, limpia, corregida a Roma, pero bueno, no se encontró nada, por eso se tardó en publicar el libro, pero no hay mal que por bien no venga, el libro sale en el centenario del conflicto religioso”, detalla Jean Meyer.

También comparte que la historia del libro es más o menos la siguiente: en 2005/2007 empezó a trabajar en el archivo del arzobispado, lo que le permitió publicar ‘Los católicos norteamericanos y el conflicto religioso’.

Sin embargo, aquella exploración sólo fue el inicio de más intrigas. Cuando el historiador, geógrafo, escritor y académico francés nacionalizado mexicano se metió en el expediente del arzobispo Pascual Díaz, se sintió llamado a seguir inquiriendo.

“Despertó la curiosidad sus cartas en inglés, las cartas que escribía tanto a laicos como a sacerdotes, jesuitas y obispos de Estados Unidos y las cartas que él recibía. Uno agarra el hilo y salta al río: me metí a estudiar cómo los católicos norteamericanos tuvieron un papel importante en la defensa de la Iglesia Mexicana”, ahonda.

“Y más recientemente el otro resultado es un libro gordo que se llama ‘Si se pueden llamar arreglos… Crónica del conflicto religioso en México, 1928-1938’, es un libro que empieza justo donde termina el libro que presentamos hoy, porque el obispo Valdespino muere en mayo de 1928”, continúa.

A pesar de la exhaustividad con que Jean Meyer ha perseguido esta investigación a lo largo de su trayectoria, declara que todavía hay mucho material “absolutamente fabuloso” que no ha utilizado, ni utilizará nunca.

“Uno se topa con historias de vidas, como, por ejemplo, una joven mujer de Tacámbaro, Michoacán, que en 1930/31/32 escribe al arzobispo Pascual Díaz, quien obviamente es como padre espiritual o consejero espiritual, y le dice ‘tengo un problema tremendo, estoy enamorada, soy novia de un general mexicano revolucionario’”, señala como ejemplo.

En la correspondencia que menciona, la mujer se presenta como una católica ferviente, proveniente de una familia igualmente católica, quien expone su caso ante el obispo y pide su ayuda, pues de no casarse por la iglesia, como es su deseo genuino, su familia renegará de ella, “pero este hombre que es un hombre bueno y de grandes valores morales, es agnóstico”.

“Además, frente a sus compañeros revolucionarios no puede, no acepta casarse por la iglesia (...) Bueno, se trata del general Lázaro Cárdenas y de la señorita Amalia Solórzano”, remata Meyer.

Termina la anécdota contando que, finalmente, los enamorados sí se casaron por la iglesia, secretamente, en la diócesis de Tacámbaro.

“Es el tipo de material que uno no sabe qué hacer con él. Le gustaría darlo a conocer al gran público porque hay historias muy bonitas”, explica.

-¿Esa anécdota que cuenta quedó fuera del libro?

“Yo mandé fotocopias a su hijo, Cuauhtémoc. Me acusó recibo y no me comentó nada, por eso no lo publiqué, porque igual y se molestan, pero es una historia muy bonita. Ella tiene 20 años, él tiene 32 y se escriben en el estilo de la época, es decir, ‘su hija que pide su bendición’, ‘no me olvide sus oraciones’, ‘queridísimo, ilustrísimo, excelentísimo señor obispo y muy querido padre’ y él le contesta ‘hijita mía’, etc, es bonito y conmovedor, no lo he publicado… pero existen los documentos, están en el archivo de Pascual Díaz, en la calle Córdoba (CDMX)”, agrega.

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