Resulta impensable concebir desarrollo del jazz en México sin referirse al Maestro Téllez, es gran impulsor de excelencia académica, señala Alejandra de la Paz —

Visiblemente emocionado, con la sencillez y alegría que nutren su grandeza humana, primero, y luego musical, el Maestro Francisco Téllez López extendió sus manos y a nombre de todos los jazzistas de México recibió y agradeció la Medalla Bellas Artes 2026, presea que corona un trayecto de 8 décadas de historia musical que abarca a su padre y abuelo.
Tras acoger el máximo galardón que otorga el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) en México, las autoridades culturales y académicas resaltaron el papel fundamental del Maestro Téllez como pionero del jazz, y ovacionaron al pianista que transformó la escena sonora de México.
Señalaron su labor en la creación de la primera licenciatura en este género dentro de la Escuela Superior de Música, desde donde se dedicó a la creación, la enseñanza y la profesionalización del jazz en el país.
Presentes en la emotiva ceremonia en la Sala Manuel M. Ponce de la Catedral de las Artes, las generaciones de músicos instruidas por el Maestro en los espacios culturales que logró abrir, y que otrora fueron lugares de censura al jazz.
Pionero en la Profesionalización del Jazz
Alejandra de la Paz, titular del INBAL, encabezó el acto con un mensaje de profundo respeto institucional, y teconoció su trayectoria como un virtuoso pianista e intérprete, pilar en la enseñanza musical y la formación de nuevas audiencias.
Dijo que el jazz es más que un género musical, un lenguaje artístico que funciona como un espacio de libertad creativa y motor de innovación.
Añadió que este género transformó prácticamente todos los estilos contemporáneos, es un símbolo de diversidad cultural y diálogo entre distintas tradiciones.
“Resulta impensable concebir el desarrollo del jazz en México sin referirse a la figura del Maestro Téllez”, afirmó.
La titular del INBAL calificó al galardonado como “el gran impulsor de la excelencia académica, con sus casi 50 años de pertenencia y labor constante dentro del instituto”.
Luego resaltó la tarea de Téllez López como compositor, arreglista y educador que marcó un punto de inflexión fundamental para los músicos, críticos y la academia nacional.
Alejandra de la Paz recordó que Francisco Téllez López es heredero de una gran tradición familiar vinculada a la vocación musical, lo que enriqueció su formación institucional.
Expresó que el Maestro, formado en las aulas del Conservatorio Nacional de Música, fundó el Cuarteto Mexicano de Jazz, un referente absoluto para la historia musical del país.
La directora del INBAL impuso entonces la Medalla Bellas Artes, la entregó con alegría y ternura, en nombre de la Secretaría de Cultura y celebró “la inquebrantable búsqueda de la excelencia de un artista que es orgullo nacional”.
Reclamo de Espacios Dignos y Equidad Académica

En su oportunidad el promotor cultural Alain Derbez expresó un emotivo mensaje “en el nombre del jazz”.
Agradeció al Maestro Téllez por haberlo invitado a participar en una ocasión tan solemne, calificó al homenajeado como un “colector surtidor de sonoros instantes infinitos”.
Enseguida recordó con nostalgia y admiración la imagen de Téllez López incendiando un piano en una película de Jodorovsky, símbolo de su energía inagotable y su espíritu rebelde.
“Agradezco a Francisco Téllez el ser un coherente y consecuente visitador de múltiples alrededores”, dijo Alain Derbez al resaltar la versatilidad del laureado pianista.
Añadió que “el Maestro ha transitado con la misma dignidad desde el marmóreo Palacio de Bellas Arteshasta el más lóbrego de los tugurios en sus 81 años”.
Para Derbez, el homenajeado es un “quinceañero octogenario que sigue dinamizando la escena musicalcon una exultante discreción y una sabiduría que solo otorga la entrega total al arte”.
Pero el mensaje de Alain Derbez fue más allá de las gratitudes y virtudes, y lanzó una fuerte demanda para que las autoridades e instituciones educativas brinden el apoyo necesario a la licenciatura en jazz “sin regateos ni dilaciones”.
Exigió que la Escuela Superior de Música reciba el espacio que merece para esta carrera, la cual Téllez impulsó desde 1977 “sorteando diversos molinos de viento burocráticos”.
También llamó a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) a formalizar su propia licenciatura en el género, para permitir que el jazz deje de ser visto como una disciplina marginal o secundaria.
“Que los dedicados al jazz en México dejemos de ser vistos como el tío achispado que se invita a la fiesta familiar porque no hay de otra”, manifestó Derbez.
El promotor citó a Víctor Jara y Violeta Parra, agradeció “a la vida por contar con la bonomía y el ejemplo de un hombre cabal”.
El mensaje de Alain Derbez estremeció la sala como lo hace la artística improvisación del jazz y provocó un revulsivo necesario para que el legado del Maestro Téllez López sea el catalizador de un futuro más justo, en México, para los jazzistas mexicanos.
Justicia Cultural y Memoria Histórica
Por su parte y con la representación del jurado, la musicóloga Aurea Maya aportó el contexto histórico al señalar que el jazz es, ante todo, un proceso comunicativo y un acontecimiento vivo.
Dijo que la riqueza de la obra del Maestro Téllez López reside en la improvisación y en la multiplicidad de versiones que generó a lo largo de su extensa carrera docente.
Recordó que el maestro de maestros proviene de una notable familia de músicos, con abuelos que fundaron escuelas en Zacatlán y compusieron obras tan icónicas como la “Canción Mixteca”.
Para Aurea Maya, el legado de Francisco Téllez López está en sus valiosos registros fonográficos, y en que vive en cada uno de sus alumnos y seguidores.
“Por más de 25 años el Maestro fue el responsable de formar a numerosas generaciones en lo que inició como un taller y terminó siendo licenciatura; este reconocimiento hace honor a la historia musical alterna de México, aquella que incorpora lo popular y lo académico en un mismo entramado”, expresó.
José María Serralde, coordinador Nacional de Música y Ópera, dijo que la entrega de la Medalla Bellas Artes 2026 en Música visibiliza los quehaceres conjuntos de toda la comunidad.
Manifestó que es un honor para la actual gestión institucional reconocer a quien fortaleció la arista del jazz en el INBAL rumbo al siglo XXI.
Con la entrega de esta presea, el Estado mexicano saldó una deuda histórica con un artista que amalgamó el rigor del conservatorio con la libertad absoluta de la improvisación.
La propia Alejandra de la Paz lo dijo al finalizar el evento; “el grito de Larga vida al Jazz es hoy más que nunca un compromiso institucional”.

Finalmente y como es tradición, el galardonado convivió con sus exalumnos, colegas, seguidores y autoridades culturales en la terraza del Salón Manuel M. Ponce, donde continuaron las muestras de gratitud y cariño hacia el jazzista más importante de México.
El Estado Mexicano salda Deuda con el Jazz, Francisco Téllez recibe Medalla Bellas Artes 2026