
Regina José Galindo (Guatemala 1974) es revisada por Maya Juracán y la gestora y comerciante de arte Regina de Con Cossío asistidos por Miguel A. López, Curador en Jefe del Chopo.
Afín a otros artistas como Santiago Sierra o Anibal López (1964-2014); Galindo explora el umbral liminal entre arte y vida del performance y el montaje cuasi teatral donde el guión se expande como acción pre-escrita que transforma en un escenario cuasi teatral al espacio cotidiano. Ejemplos históricos de esta dicotomía son, Tucumán Arde, 1968, del Grupo de Artistas de Vanguardia de Rosario (1966-68), serie de acciones y exposiciones realizadas a partir del cierre por la dictadura de Juan Carlos Onganía (1914-95) de ingenios azucareros en Tucumán, Argentina; o Para no Morir de Hambre en el Arte, 1979, del Colectivo Acciones de Arte, CADA (1979-85), acciones en el espacio público que aluden a la supresión por parte de la dictadura militar del programa de Salvador Allende para dotar de leche a la infancia chilena.
Dos relevantes acciones de Galindo incluidas en esta exposición que funden teatro y performance son, ¿Quién Puede Borrar las Huellas?, 2003, donde Regina camina entre instituciones estatales como la Corte de Constitucionalidad y el Palacio Nacional de la Cultura dejando a su paso huellas de sangre humana real; o Tierra, 2013, acción en la que lentamente una retroexcavadora cava una enorme zanja alrededor de Galindo mientras permanece de pie desnuda, metáfora de los genocidios en Guatemala perpetrados por el dictador (1982-83) José Efraín Ríos Montt (1926-2018) y su jefe de inteligencia militar José Mauricio Rodríguez Sánchez (1945-2024).
Otra ruptura entre representación, realidad y vida han sido en Galindo la transgresión física y el dolor corporal; en acciones como Perra, 2005, Regina se grabó en un muslo con un cuchillo este insulto machista, o Himenoplastia, 2004, es un vídeo registro de la cirugía para reconstruir a Galindo el himen y restaurar así su virginidad; actos de intervención radical al cuerpo humano que han sido anticipados desde los años 60’s por Günter Brus (1938-2024) o Rudolf Schwarzkogler (1940-69) ambos integrantes del Accionismo Vienés; además de Marina Abramović que realizó múltiples acciones donde situó al límite su integridad física y Chris Burden (1946-2015), autor de Shoot, 1971, breve acto donde Burden recibió un disparó en un brazo con una bala de bajo calibre, o Gina Pane (1939-90), quien en sus acciones de autoflagelación consideró a la herida como parte de la memoria del cuerpo.
Las acciones que efectúa Galindo suelen ser reacción ante las 200,000 víctimas de la Guerra Civil en Guatemala, (1960-97), pero su inclusión en eventos de la élite mundial del arte como Documenta 14, 2017, o Performa, 2025, Bienal fundada por Roselee Goldberg, hacen de Regina una artista paradójica: Cómo cuándo después de estar embarazada y por su precaria situación económica tuvo que vender a Santiago Sierra el León de Oro que ganó en la Bienal de Venecia, 2005, estatuilla que a su vez Sierra revendió a un coleccionista privado; pero Regina lo “recuperó” con Falso León, 2007, una réplica que mandó hacer cubierta en oro guatemalteco, obra que no sólo es prueba de los procesos capitalistas en el arte, sino de cómo el arte de Latinoamérica fluctúa esquizofrenicamente entre su legítima autonomía creativa, tener que depender ser reconocido por el primer mundo —además de influenciado por su historia del arte y comercializado en su mercado— y al mismo tiempo, ser respuesta a la cruda realidad social y política de América Latina.
IG: @egea.eduardo