
Este año murió Claudette Colvin, una joven afroamericana que a sus 15 años de edad se negó a ceder su asiento en el autobús a un pasajero blanco y decidió defenderse.Su caso fue un precedente al de Rosa Parks, pero ha quedado en el olvido, por lo que Pierre-Alain Giraud y Stéphane Foenkinos invitan a conocerla a través de una experiencia inmersiva.
“Noire” es la creación del estudio francés Novaya, que cuenta esta historia basada en el libro homónimo de Tania de Montaigne.En el marco del 54 Festival Internacional Cervantino, la producción francesa llegó a Guanajuato este fin de semana, donde ofrecerá funciones diarias hasta el 18 de octubre: cada hora, desde las 11am hasta 5pm, en la Galería Hemenegildo Bustos de la Universidad de Guanajuato se invita a ponerse un casco con lentes y audífonos de realidad virtual y conocer a la joven de Montgomery, Alabama, en la década de 1950.
La disposición de la sala es la de una proyección, con bancas de madera al centro y una pantalla al frente. Sin embargo, en cuanto comienza la experiencia inmersiva, la gente invariablemente se pone de pie, mira hacia arriba, hacia abajo, hacia los lados. La pantalla ocasionalmente muestra imágenes que dialogan con la animación virtual. Al terminar la primera función, los creadores Pierre-Alain Giraud y Stéphane Foenkinos ofrecen amablemente su tiempo para conversar sobre esta pieza que el año pasado fue elegida como Mejor Obra Inmersiva en el Festival de Cannes 2024.
ON LUTTE ENCORE
Que el racismo es una forma de injusticia social, pero la injusticia puede tomar muchas formas es el planteamiento que Pierre-Alain Giraud retoma y considera ser núcleo de la lucha de Claudette.Alternando entre francés y español, el videoasta explica que ella vivió la historia que cuentan en un lugar y momento donde realmente existía la segregación entre negros y blancos, pero después se mudó a Nueva York y eso no significó el fin de la contienda contra la injusticia.
“Nos contó que cuando estaba en Nueva York siguió luchando, pero ahora junto a los blancos y a todos los pobres que la acompañaban. Era enfermera, formaba parte de los sindicatos y seguía luchando: en Alabama se enfrentaba a esa forma de segregación, pero en Nueva York la lucha tomaba otra forma económica”, comenta.
“Ella luchaba por los derechos de las enfermeras, de los más pobres para que tuvieran más derechos, en fin, en realidad su mensaje era precisamente ese: no fijarse en la raza ni en el color de la piel que uno tiene, sino luchar ante todo contra las injusticias sociales, que en ese entonces se manifestaban en la forma de la injusticia de la segregación en Alabama”, ahonda.
Por su parte, Stéphane Foenkinos señala que cuando Tania de Montaigne escribió sobre Claudette no tenía intenciones de abrir debates políticos, sino que le pareció más importante Claudette como inspiración.“Esta instalación pretende que los visitantes sean inspirados por la acción de Claudette”.“Más importante, cuando hablamos con Claudette antes de que se muriera dijo que todas las cosas son políticas.
La segregación es una cosa, pero lo más importante es levantarse ante todas las injusticias. Su historia es universal, tristemente”, agrega.
EXPERIENCIA INMERSIVA
Respecto de la concepción visual-narrativa, Pierre-Alain Giraud explica que la idea de partida era representar todos los espacios importantes en la vida de Claudette Colvin: el bus, el tribunal, la cárcel, la iglesia de Martín Luther King, la calle que lleva su nombre.“Entonces, teníamos que jugar con los espacios. Un espacio se transforma en otro y la única cosa que queda entre ellos son las bancas, que son la realidad, las bancas que están en el espacio”.
Las transiciones son simbólicas, un camino de “partículas” digitales lleva la mirada de los espectadores de un lado de la habitación al otro, como pista de dónde posar los ojos.
Al final, queda una sensación muy particular de pasividad frente a la injusticia.“La paradoja es que tenemos a los personajes frente a nosotros y al mismo tiempo es completamente imposible actuar sobre la historia, por lo tanto, este desfase cognitivo (casi) entre la realidad de lo que ocurre y la imposibilidad de actuar genera una emoción bastante diferente a la que podríamos sentir.
Es extraño porque podemos movernos, podemos actuar, podemos ir de un lugar a otro, pero no tenemos influencia sobre la realidad que se desarrolla afuera”, considera Pierre-Alain Giraud.Stéphane Foenkinos coincide que es una sensación que también nos pueden provocar las redes sociales, donde percibimos la realidad y reaccionamos, pero no podemos realmente “actuar”.
Cuando termine su temporada cervantina en la UG, “Noire” llegará al Laboratorio de creación del Jardín Escénico de la CDMX: se presentará del 22 al 28 de octubre (lunes a domingo, 10:00 - 15:00 y 17:00 - 20:00). Entrada gratuita.